De la Rúa precipitó el diálogo político
Hay algo más: la huida del departamento central de la Policía Federal de los supuestos asesinos del vicepresidente paraguayo, Luis María Argaña, ha colocado en una mala situación al gobierno.
De la Rúa se reunió con Alfonsín, junto con el vicepresidente Carlos «Chacho» Alvarez, el ministro del Interior, Federico Storani, y el de Economía, José Luis Machinea, sin aviso previo e incluso las explicaciones sobre el encuentro la dieron el presidente y el titular de interior, en las primeras horas de ayer.
Ninguno de los participantes supo, al ingresar al despacho presidencial, cuál sería el objetivo del encuentro, máxime que con todos ellos ya había hablado, e incluso largamente, cuando retornó de su viaje a China el pasado viernes y donde sentenció que no habría cambios ministeriales ni de rumbo visto que, a pesar del escándalo en la Cámara alta por los supuestos sobornos, las instituciones, incluso el Senado Nacional, demostraron su vitalidad, funcionando.
Las fuentes señalan que De la Rúa trajo la idea fija de la ronda de consultas con los líderes políticos desde que regresó de su viaje de once días, pero blanqueó esa decisión en forma abrupta.
Una vez más el presidente concreta con hechos que él marca los ritmos. Alvarez, Storani y Alfonsín entenderían, según las fuentes consultadas, que la estrategia oficial debía realizar pasos previos antes de hablar con los líderes de la oposición que en la práctica son dos: Menem y el ex ministro de economía Domingo Cavallo, hoy diputado y jefe de una bancada con 12 integrantes que ha perdido a uno de ellos, Guillermo Francos, que renunció a su sitial alegando «cansancio moral» ante la corrupción en el Parlamento, a la que no ve decisiones para erradicarla.
Ritmos diferentes
De la Rúa y Alvarez tienen una percepción diferente sobre el ritmo que hay que aplicar para abordar la crisis. El presidente aguarda para realizar cambios los resultados de la investigación judicial sobre el supuesto soborno. Incluso envió a su ministro de Justicia, Ricardo Gil Lavedra, a hablar con el juez federal de la causa, Carlos Liporaci, para mostrarle el respaldo oficial, dado que el magistrado está acusado, a la vez, de enriquecimiento ilícito y con pedidos de juicio político.
El vicepresidente reclama producir por la fuerza algunas vacantes en la Cámara alta, es decir el relevo del actual presidente provisional del cuerpo, el radical José Genoud, al que incluye patrocinando un sistema de prebendas junto con senadores del peronismo.
Según el influyente columnista de «La Nación», Joaquín Morales Solá, el binomio presidencial «le ha bajado el pulgar» a Genoud, pero otras fuentes consideran que De la Rúa le ha dado seguridades de que, por ahora, es decir, no antes de fines de año, seguirá en su sitial.
Esa realidad hace imposible que Alvarez regrese a la Cámara alta, de la que es titular nato, y presidir las sesiones. Es que además, ha pedido el despido del secretario administrativo del cuerpo, un cuadro del radicalismo al que implica en estos chanchullos que han salido a la luz pública. «El presidente es el que debe decidir», dijo una voz a este diario.
Tampoco el presidente quiere apresurar cambios ministeriales, en lo inmediato, para alejar de sus actuales cargos al ministro de Trabajo, Alberto Flamarique, y al titular de Inteligencia, Fernando de Santibañes, los dos sospechosos de tener que ver con el pago de los sobornos.
Un lío para Alvarez
O al menos así ha quedado instalado públicamente, lo que requeriría, a juicio de los «más ansiosos», rápidos relevos, con una modificación más amplia del gabinete.
Por ahora, entonces, habrá ronda de consultas. Menudo problema para Alvarez: su enfrentamiento con Menem es total («es el que unió el delito a la política», dijo), y es seguro que no irá a la cumbre con De la Rúa. No ocurre lo mismo con Cavallo.
De todas maneras, ¿tiene De la Rúa sus propios objetivos cuando apura estos dos encuentros faltantes en el plano político? Ya se sabe que Menem al menos quiere el defenestramiento de Alvarez.
Por su lado, el ministro de Economía ilustró con malas noticias a los demás participantes de inopinado encuentro: el PBI en los últimos seis meses sólo creció un 0,85%. Es decir, casi nada. Y nada crece la economía hace aproximadamente dos años.
De la Rúa recibió ayer a la dirección de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) que viene realizando movilizaciones y recolección de firmas para que se enfrente la desocupación con subsidios y capacitación para impedir que más de dos millones de personas sin trabajo caigan sin salida al campo de los marginados.
Con todo, se destacó que es la primera vez que De la Rúa habla públicamente con la central más combativa del espacio sindical y es parte de la ronda de consultas que, además de partidos, incluirá organizaciones sindicales y empresariales.-
Te recomendamos
¿mesías?
Milei rendirá tributo al mesiánico Rebe de Lubavitch, que predicaba supremacismo racial judío
Desde proclamarse mesías y decir que los judíos son la raza superior hasta los escándalos de pederastia encubiertos por la organización: este es el movimiento al cual Javier Milei rendirá tributo en el Palacio Libertad.
Compartí tu opinión con toda la comunidad