Los Sin Tierra en huelga de hambre

Cientos de campesinos sin tierra en Brasil iniciaron el martes una huelga de hambre para presionar al gobierno a conceder créditos en condiciones preferenciales, antes de comenzar la siembra de sus cultivos.

Pero el presidente Fernando Henrique Cardoso advirtió el martes en Rio de Janeiro que no negociará con los agricultores, y calificó sus demandas como fuera de lugar.

«El ayuno comenzó en 12 estados, y en cada uno de ellos hay entre 50 y 150 personas», dijo a Reuters Paulo Faccioni, dirigente del Movimiento de Pequeños Agricultores de Brasil.

«Nosotros no vamos a dar marcha atrás».

La organización participa, junto al Movimiento de los Sin Tierra (MST), en una protesta nacional para exigir al gobierno la ampliación de créditos productivos para 110.000 familias recién asentadas en tierras expropiadas.

Miles de campesinos se mantienen en vigilia frente a edificios públicos en 14 de los 26 estados brasileños, mientras otros 700 están acampados frente a la hacienda de los hijos de Cardoso en la localidad de Buritis, con la amenaza de ocuparla si no avanzan las negociaciones con el gobierno.

«La cuestión de Buritis no es una cuestión de tierra, es de querer obligarme a hacer lo que ellos quieren», aseguró Cardoso al salir de una convención nacional de supermercados, en Rio de Janeiro.

Así, la huelga de hambre marcó un nuevo endurecimiento en las posturas de las dos partes, luego de que el gobierno reafirmó el lunes su determinación a no negociar con el MST mientras persista el estado de protesta.

«La estrategia del MST es presionar al gobierno con amenazas y chantajes, y un gobierno democrático no acepta eso», declaró el ministro de Desarrollo Agrario, Raul Jungmann.

Afirmó que los campesinos deben volver a sus asentamientos para que el gobierno acepte reanudar las negociaciones, aunque adelantó que no hay condiciones económicas para ampliar el programa de créditos con las demandas que reclama el MST.

Entre tanto, el Ministerio Público anunció que tomaría acciones penales en contra de los responsables de la amenaza de ocupar la hacienda Corrego da Ponte, propiedad de los hijos de Cardoso, a 300 kilómetros de Brasilia.

Faccioni respondió que los manifestantes están acampados frente a la propiedad, y en ningún momento la han ocupado, por lo que no hay base para demandarlos. En el centro de la protesta de los agricultores está el reclamo de un crédito de 2.000 reales para la producción, adicional al de 9.500 reales que recibe cada familia asentada, con un interés de 1,15 por ciento.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje