Analiza panel gubernamental de EEUU efectos de bloqueo contra Cuba
Pese a la reticencia de los líderes congresionales a aprobar el levantamiento del bloqueo contra Cuba, un panel gubernamental analiza los efectos para ambas naciones de la política hostil de Estados Unidos hacia la Isla.
Durante dos días, más de 30 legisladores, funcionarios federales, analistas, activistas políticos y hombres de empresa demostraran ante la Comisión Internacional de Comercio (CIC) que las sanciones económicas, además de intentar asfixiar a los cubanos durante 40 años, también influyen negativamente sobre el mercado estadounidense.
Fernando Ramírez de Estenoz, jefe de la Sección de Intereses de Cuba en Washington, es uno de los invitados al debate, el cual se enmarca en los esfuerzos de un considerable número de congresistas para aprobar la venta de alimentos y medicinas a la nación caribeña.
La de hoy es la última de una serie de recientes acciones protagonizadas por congresistas y hombres de negocios encaminadas a demostrar la ineficacia de nueve gobiernos norteamericanos frente a la resolución cubana de preservar su integridad y regirse según sus propias decisiones políticas.
La CIC, una agencia independiente, aceptó en marzo la proposición del Comité de Vías y Medios de la Cámara de Representantes para evaluar el impacto de las sanciones en sectores de la economía norteamericana como la agricultura.
Grupos de granjeros y otros críticos de las medidas restrictivas de Washington hacia La Habana opinan que el bloqueo es una reliquia de la Guerra Fría que afecta sobremanera las ventas de productos locales a Cuba, que pudiera alcanzar los 400 millones de dólares en cinco años.
La consejera privada Paula Stern aseguró, sin embargo, que aunque el Congreso apruebe comerciar con Cuba, el gobierno mantendrá las barreras que obstaculizan el libre trasiego de mercancías de uno y otro lado.
A saber: la negativa federal de concederle créditos a los importadores cubanos y la prohibición legislativa sobre cargueros internacionales o estadounidenses de atracar en puertos norteamericanos durante 180 días si antes lo hicieron en Cuba.
Mientras sesiona el debate de la CIC, la Cámara de Representantes, a instancia de los líderes republicanos, insiste en negarle aseguramiento y financiamiento a cosecheros estadounidenses para que puedan comerciar con Cuba.
Recientes intentos para vender comida y medicamentos a la Isla, la cual gasta más de 700 millones de dólares anuales en la adquisición de estos productos en países remotos, fueron derrotados a último momento debido a la acción de grupos ultraderechistas pagados por la anticubana Fundación Nacional Cubano-Americana.
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