Movimientos en el tablero
EN LA MOVEDIZA situación brasileña dos hechos se destacan: las alianzas a favor de Lula y contra Alckmin en Rio de Janeiro y la polarización en Río Grande do Sul entre Olivio Dutra (PT y PCdoB) y Yeda Crusius (PSDB) que dejó fuera de la troya al gobernador Germano Rigotto (PMDB), candidato seguro a la reelección.
Alianza en la antigua capital
En un encuentro el jueves en el Palacio da Alvorada, en Brasilia, el presidente Lula y el candidato a gobernador de Río de Janeiro, Sergio Cabral (PMDB) oficializaron un compromiso de apoyo mutuo para el segundo turno. Cabral disputará la gobernación con Denise Frossard, candidata común del PSDB, el PFL y el PPS (que es el antiguo PCB), al cual pertenece. Cabral declaró que Lula fue el presidente que mayor atención prestó a Rio (que será sede de los Juegos Panamericanos 2007), resaltó la importancia de la revitalización del sector naval y de la nueva refinería, que generará más de 200 mil empleos, y de la inversión federal en programas sociales como la Bolsa Familia y Luz para Todos.
En el campo opuesto estalló un escándalo desde el momento en que Alckmin fue a buscar los votos de Rosinha Matheus, gobernadora del estado de Río de Janeiro, y de su esposo, el ex gobernador Anthony Garotinho, quien fuera precandidato presidencial y recibió reiteradas acusaciones de corrupción por parte del PSDB. El aliado carioca de Alckmin, el prefeito de la ciudad de Rio, César Maia, del PFL, rival tradicional de Garotinho en el estado fluminense, dijo que esa gestión tendrá el efecto de «un tiro en la cabeza» y retiró su apoyo a Alckmin (que es candidato común de PSDB y PFL).
Denise Frossard, la candidata en liza a la gobernación por la alianza PSDB, PFL y PPS, y que se mantiene fiel a Maia, rompió todo vínculo con Alckmin y declaró que no lo votará. Esto al parecer desató la ira de Roberto Freire (ex dirigente del PCB y ahora presidente del PPS), al tiempo que FHCardoso justificó la actitud de su ahijado.
El PMDB de Bahía confirmó su apoyo a Lula, en base a su tradicional postura anti-ACMagalhâes. El PT apoyará al candidato del PMDB al gobierno de Goiás, Maguito Vilela, y recíprocamente. El gobernador reelecto de Amapá, Waldez Góes, del PDT, hará campaña por Lula.
En Rio Grande do Sul
La situación en Rio Grande do Sul es en cierto sentido paradojal, y nos interesa especialmente por la vecindad geográfica.
El gobernador Germano Rigotto, del PMDB, candidato a la reelección, se iba en fija: todas las encuestas lo daban distanciado en la punta. Y quedó afuera. Fue víctima, dicen los analistas, de la baja aceptación de su gobierno, la arrogancia de su campaña, la fragilidad política de su discurso, que no tomó posición entre Lula y Alckmin, y un operativo de última hora tendiente no sólo a eliminar a Olivio de la contienda sino a «humillar al PT», tal era la consigna.
Esto lo golpeó como un bumerán. En los últimos días se multiplicó la militancia del PT, sobre todo en la periferia de Porto Alegre y el área metropolitana. Se recuperó la confianza y el ánimo de los afiliados del PT y del PCdoB, que conformaban el Frente Popular. El resultado fue la recuperación por parte del PT de la mayoría en la capital, donde Olivio alcanzó 31,62% de votos, que fueron fundamentales para superar a Rigotto. «Hace tiempo que esa energía militante no se veía en la ciudad», dice una crónica. Ella se vuelca ahora en el doble sentido de dar la batalla por Olivio en la gobernación y de absorber la ventaja de Alckmin (51%) sobre Lula (30%) para la presidencia. Puede haber votos mixtos (por Alckmin y por Olivio, por ejemplo; en Brasil es legal). Rigotto se presentó en 2002 como una tercera vía entre las que ahora se van a confrontar, dejándolo afuera. Temas capitales de la campaña serán el papel del Estado y las privatizaciones, de las cuales el equipo de Yeda es fervoroso partidario, como se demostró bajo los gobiernos de FHCardoso
Tomas de posición
João Pedro Stédile, del Movimiento de los Sin Tierra (MST), frecuente crítico del gobierno sobre los ritmos de la reforma agraria, dice que hay que votar por Lula. Lo mismo hace Frei Betto, en un llamado dirigido a los cristianos en que señala a Alckmin como miembro prominente del Opus Dei. La ex prefeita de São Paulo, Marta Suplicy, designada coordinadora de la campaña en el estado, critica la gestión de Alckmin como gobernador, dice que no puede hablar de ética quien enterró 70 comisiones investigadoras sobre actos de corrupción, y compara los 10 millones de desempleados en los gobiernos de FHCardoso con los seis millones de puestos de trabajo (1,6 millones de ellos en Sâo Paulo) creados bajo el gobierno Lula, quien ayer inició una gira por Bahía y Pernambuco. *
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