Lula ganaría por 54% contra 46% en la segunda vuelta

Brasil: PT releva a otro presidente

El presidente del PT, Ricardo Berzoini, renunció el viernes al cargo, en tanto que el partido excluía de sus filas a otras cuatro personas implicadas en una tentativa de compra de documentos presuntamente comprometedores sobre líderes opositores, entre ellos Alckmin.

Tras el estallido del escándalo el 15 de setiembre, cuando dos personas vinculadas al PT fueron detenidas con el equivalente a 800.000 dólares, Berzoini ya había sido separado de sus funciones de coordinador de campaña de Lula.

El jefe de Estado había calificado de «banda de chiflados» a los autores de esa tentativa, que formaban parte de su comité de campaña o de la del candidato del PT a gobernador de Sao Paulo, y se había distanciado del hecho diciendo que la contratación de esas personas había estado a cargo de Berzoini.

Esta semana aseguró que no veía «la necesidad» de echar a Berzoini, pero la suerte del presidente del PT ya estaba echada.

Una reunión extraordinaria de la dirección ejecutiva del partido consiguió el viernes que Berzoini, elegido por los militantes hace un año, consintiese en abandonar el cargo.

En una carta anunció que había «decidido licenciarse de la presidencia nacional del PT durante el plazo necesario para el completo esclarecimiento de los hechos», y que actuaba de ese modo «en beneficio de la unidad y de la cohesión» del partido.

«En el calor de la campaña, esos hechos y versiones son usados por quienes quieren impedir que Brasil siga avanzando hacia una democracia plena, con justicia social», añadió.

El renunciante había asumido en octubre de 2005, en un contexto marcado por la caída tres meses antes de su predecesor José Genoino, junto al tesorero y al secretario general del PT, acusados de haber montado un esquema de pago de sobornos a diputados.

Berzoini fue sustituido interinamente por el primer vicepresidente del PT, Marco Aurelio Garcia, quien ya lo había reemplazado en sus funciones de jefe de campaña.

La apuesta de Lula, según analistas, es la de dejar de arrastrar los grillos del escándalo durante la campaña, y en especial antes del primer debate televisivo que sostendrá el domingo por la noche con Alckmin.

En una entrevista el viernes con radios del nordeste, Lula admitió que el caso de la compra de documentos le ocasionó una pérdida de votos que hubieran podido ayudarle a superar la barrera del 50% para ser elegido en la primera vuelta (quedó con 48,6%, frente a 41,6% para Alckmin).

La primera encuesta divulgada tras la elección del domingo pasado, divulgada el viernes por el instituto Datafolha, reveló que Lula mantiene una buena distancia, pues ganaría el balotaje por 54% a 46% de los votos válidos.

Queda ahora por ver si Lula logra dejar atrás el escándalo. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje