Danza de alianzas
El tucano (nombre dado aquí a los políticos de ese partido por tener esa ave de pico corvo representada en su bandera) nunca esperó que el apoyo de la familia Garotinho le generara tantos problemas.
El martes último Alckmin se reunió con la gobernadora de Rio de Janeiro, Rosinha Matheus, y su esposo el ex gobernador Anthony Garotinho, reiteradamente acusados por los tucanos de corrupción.
La discrepancia mayor entre el PSDB y Garotinho, que encabeza un ala del Partido Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), surgió hace cinco meses cuando el carioca fue precandidato presidencial.
Entonces la gran prensa controlada por el PSDB y sus aliados arremetió con críticas que llevaron a Garotinho a hacer un ayuno de siete días a manera de protesta.
El aliado carioca de Alckmin, el prefecto de Río, César Maia, del Partido Frente Liberal (PFL), alertó que este acercamiento puede tener el efecto de un «tiro en la cabeza».
Maia, tradicional rival de Garotinho en el estado fluminense, criticó «ese romance banal en el actual instante electoral» y decidió retirar su apoyo a la campaña de Alckmin.
El propio José Jorge (PFL), candidato a vicepresidente en la corrida electoral de Alckmin, también rechazó esa alianza y llamó «precipitado» el paso dado por el tucano.
La candidata al gobierno de Río de Janeiro por la alianza PSDB-PFL-PPS, Denise Frossard (del Partido Popular Socialista-PPS), fiel a Maia, rompió con Alckmin y dijo que «por él, votaré nulo».
Denise se ganó un regaño de Roberto Freire, presidente del PPS, disgustado por el comportamiento de la candidata a quien criticó públicamente.
El PSDB y el PFL anunciaron una inminente reunión en Brasilia para analizar el problema y el ex presidente Fernando Henrique Cardoso (1995-2002) trató de justificar a Alckmin con la «necesidad de aliados».
En el otro bando, el candidato a gobernador de Río, Sergio Cabral (PMDB), que hasta ahora había mantenido distancia prudencial de los Garotinhos, criticó su acercamiento con Alckmin.
Aprovechó la oportunidad para anunciar que él apoya la reelección del presidente Luiz Inácio Lula da Silva y que toma como aliados a sus otrora adversarios Marcelo Crivela (Partido Republicano Brasileño -PRB) y Vladimir Palmeira (Partido de los Trabajadores-PT).
Con mucho humor el Jornal do Brasil publicó en primera plana lo que llamó «Minuet de Rio: Garotinho gusta de Cabral, que gusta de Lula, que no gusta de Alckmin, que pasó a gustar de Garotinho, que detesta a Cesar Maia y Denise, que ya no gustan más de Alckmin».
Alckmin trató de arreglar a última hora el entuerto y apeló a una frase poco creíble: «No tengo alianzas con nadie, sólo con el pueblo.» *
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