Por qué Lula no ganó en primera vuelta
Pelea entre compadres. Que nadie piense o imagine que el pleito entre Lula y Alckmin es entre izquierda o derecha. Que a nadie se le cruce por la cabeza que Lula es el defensor de las clases menos favorecidas y Alckmin representa la oligarquía. Es en realidad un duelo entre iguales. Para entender mejor, es imprescindible conocer un poco de este país maravilloso que es Brasil…
El secreto del éxito de la política económica comienza con el Plan Real de Fernando Henrique Cardoso, del PSDB de Alckmin, que consigue acabar con el monstruo de la inflación y que Lula continúa.
Fernando Henrique, en sus 8 años de gobierno privatiza gran parte de la máquina productiva del Estado. Lo increíble es que muchas privatizaciones fueron financiadas con dinero del Banco Nacional de Desenvolvimiento Brasilero, o sea, Brasil le presta el dinero a las empresas privadas, para comprar las riquezas del país. Se salvaron apenas la Petrobras y algunos bancos.
Es importante recordar que también es Fernando Henrique quien comienza con proyectos de bolsas familiares. Reparte las migas de la torta entre los pobres.
Lula llega al poder con la promesa del cambio en la economía y en pagar la deuda social con el pueblo. Aclaremos que nadie pensó, ni siquiera el más ortodoxo de los petistas, que él pondría en práctica un gobierno socialista. Se esperaba sí, una política que defendiera los intereses nacionales y una mejor distribución de renta, más fuentes de trabajo y el famoso Fome zero (Hambre cero) para darle tres comidas diarias a la gran masa de necesitados, sin olvidar la erradicación del analfabetismo.
Lula llega al gobierno y no investiga
Fue la primera sorpresa de su gobierno. Nada se investiga de los grandes fraudes en las privatizaciones, ni la gran cantidad de denuncias de corrupción en el gobierno anterior. Se vive en el mundo un período de crecimiento.
Es importante destacar que aquí pocas veces hubo graves problemas con la economía.
Es uno de los diez países más ricos del mundo. El gran desafío es la distribución de la riqueza.
El secreto del Plan Real para dominar la inflación es muy simple, retirar la máxima cantidad de dinero circulante del mercado. Lula continúa con el Plan Real, lo perfecciona, aumenta escandalosamente los intereses cobrados por los bancos, que nunca obtuvieron ganancias tan fabulosas, ni siquiera en los gobiernos militares. Lo peor aun, es que ese costo absurdo del dinero, tranca el crédito para la producción.
Claro que hay resultados positivos, inclusive el Fome zero, sólo que el gobierno anterior, les daba dinero, pero obligaba a las familias a mandar sus hijos a la escuela. Ahora es más fácil, no se precisa de eso. Lula da este beneficio a 11 millones de familias. No es cierto que el equivalente a 700 pesos uruguayos, alcancen aquí para dar 3 comidas diarias a una familia con hijos, pero hace una gran fuerza. Ese es el gran mérito de Lula, pero persisten grandes problemas: salud, educación y nuevas fuentes de trabajo.
Con el dinero de la corrupción, calculado en tres mil millones de dólares y con lo que se pagó adelantado al FMI, perfectamente hubiera alcanzado para crear fuentes de trabajo y dar tierra para plantar a la gran mayoría de desempleados. Claro que el pueblo tiene hambre ahora y no puede esperar. Pero había recursos para darle también dignidad a esa gente y no se le dio.
No hubo oposición a Lula y lo que puede pasar el 29
Lula no dice la verdad cuando expresa que son las elites y la derecha que quieren derrumbarlo. Los grandes enemigos de Lula están en su partido, el PT, copado por un grupo que entiende que el fin justifica los medios.
Fernando Collor de Mello debió renunciar por mucho menos.
Serra, que ganó el gobierno de San Pablo, mayor estado del país, con 52% de los votos era el candidato ideal, con posibilidades verdaderas de vencer a Lula, el PSDB no dejó.
Fue una campaña triste, sin militancia, sin fervor, sin esperanza, cualquiera de los dos con posibilidad de triunfo era la misma dosis de lo mismo. Aumentar la ganancia de los más ricos y limosna sin dignidad para los más necesitados.
Si en estos 29 días que nos separan de la definición electoral las denuncias de corrupción consiguen herir a Lula, puede ganar Alckmin. Lula gana si su gran carisma se sobrepone a todo. Pero, ya le quedan muy pocos peones para sacrificar del PT y de su gobierno. *
(*) Uruguayo. Director de cine y teatro en TV brasileña.
Corrupción
El presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva afirmó el miércoles que la oposición hace campaña sobre la corrupción por falta de «coraje» para tratar otros asuntos, pero que está listo a discutir sobre ética con su rival socialdemócrata Geraldo Alckmin antes de la segunda vuelta del 29 de octubre.
Izquierda
El candidato socialdemócrata Geraldo Alckmin dijo que está «más a la izquierda» que el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, del Partido de los Trabajadores (PT), con quien disputará la segunda vuelta de la elección presidencial de Brasil el próximo 29 de octubre.
«Estoy más a la izquierda en el aprecio por la democracia y, en la cuestión económica, mi agenda será de crecimiento», dijo el candidato, de 53 años, en una entrevista publicada este miércoles por el diario Folha de São Paulo.
«El gobierno Lula tiene un perfil autoritario», dijo Alckmin, que expuso como ejemplo las denuncias de presuntos sobornos pagados por el PT a diputados y proyectos de leyes sobre cine y medios de comunicación que dieron lugar a polémicas por ser considerados dirigistas o censuradores.
Compartí tu opinión con toda la comunidad