Contra todos los pronósticos, socialdemócratas ganan las legislativas en comicios austríacos
Schuessel, que lleva seis años en el poder, reconoció anoche su derrota en los comicios, salvo que se produzca «un pequeño milagro», y felicitó al jefe del SPOe, Alfred Gusenbauer, de 46 años.
El líder de la izquierda será probablemente el futuro canciller de Austria. De todas formas se prevé que las negociaciones sobre la composición del futuro gobierno, en el que entrarán diversos partidos, tarden varias semanas en dar fruto.
«Sé muy bien que no estáis para fiestas, yo tampoco», declaró Schüssel ante sus militantes bajo una carpa instalada inicialmente para festejar la victoria que esperaban y no han obtenido.
«Se necesitaría un pequeño milagro para que las cosas cambien», dijo, añadiendo que no se retirará mientras no se haya formado el futuro gobierno.
Pese a unos sondeos desfavorables, el partido SPOe de Alfred Gusenbauer se impuso como el ganador con 35,7%, frente a 34,2% del OVPe, a 11,2% del ultraderechista FPOe y a 10,5% de los Verdes, según datos del ministerio del Interior.
Si se confirmasen estos porcentajes, los conservadores perderían 13 escaños para quedar con 66 diputados frente a los 68 de los socialdemócratas, que se mantienen estables con respecto a 2002.
Estos resultados no toman en consideración las 400.000 papeletas de los austríacos que votaron en el extranjero y de los ciudadanos que emitieron su voto fuera del colegio electoral que les corresponde. Todos estos votos serán escrutados en un plazo de diez días.
Dando muestras de prudencia, Gusenbauer prefirió esperar a tener «un resultado definitivo, aunque se declaró dispuesto a entablar negociaciones separadas con los conservadores y los Verdes para la formación de una coalición de gobierno. Unas tratativas que podrían durar semanas.
«Los votantes manifestaron una necesidad de cambio», declaró a la televisión ORF, recordando que «nunca había perdido la esperanza».
Según los datos disponibles, la extrema derecha se verá obligada a abandonar el gobierno por mucho que el partido liberal FPOe de Heinz-Christian Strache, sucesor y rival de Jörg Haider, obtenga por escaso margen la tercera posición.
De todos modos el BZOe, partido de Haider, al que el ministerio otorga un 4,2% de votos, debería entrar en el Parlamento federal.
El politólogo Peter Ulram insistió anoche en la importancia de los 400.000 votos pendientes de escrutinio.
Según el resultado de estas papeletas, «es posible que el BZOe no alcance el 4% necesario para entrar en el Parlamento, en cuyo caso los socialdemócratas y los Verdes dispondrían de mayoría absoluta», explicó.
En el supuesto de que el BZOe entre en el Parlamento, la «única» opción posible sería una «gran coalición» entre los socialdemócratas y los conservadores dirigida por Gusenbauer, estima Ulram, quien descarta una alianza de los conservadores con los dos partidos ultraderechistas.
Los conservadores contaban con que la próspera economía austríaca y la reputación de Schuessel, de 61 años, les permitiesen ganar las elecciones.
tx916 Gusenbauer, en cambio, había criticado el balance social de los años de Schüssel, por considerar que había favorecido las desigualdades.
«Cada vez menos personas se benefician de esta riqueza», ya que «no ha habido un aumento real de los salarios desde hace diez años» y el desempleo juvenil «se ha duplicado», declaró a la AFP.
La izquierda, que lideró durante bastante tiempo los sondeos, había perdido puntos últimamente debido al escándalo del banco Bawag, propiedad de la central sindical OGBe, que ocultó durante años un agujero de unos 3.000 millones de euros. *
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