Opinion internacional

La solidaridad en la Cumbre del Mnoal

GRACIAS A TELESUR pude apreciar un acto muy significativo en el entorno de la XIV Cumbre del Movimiento de Países No Alineados (Mnoal), culminada en la madrugada del domingo 17 en La Habana: el momento en que el presidente de Pakistán, Pervez Musharraf, condecora a los médicos de la misión sanitaria cubana que concurrió a su país a auxiliar a las víctimas del tremendo terremoto del 8 de octubre de 2005 en una región montañosa de Cachemira. El hecho constituía además una prueba de la gran diversidad de tendencias presentes en la Cumbre, que lograron aunar sus puntos de vista y marcar derroteros comunes en la arena internacional.

 

Los médicos cubanos ante el terremoto en Pakistán

Raúl Castro, que presidió la reunión, dijo que los médicos cubanos hicieron honor al lema martiano: «Patria es humanidad», trabajando con empeño y decisión durante ocho meses, enfrentando todas las dificultades. Actualmente misiones de médicos cubanos desarrollan su labor solidaria en 78 países del tercer mundo.

Vale la pena recordar los antecedentes. Ya el 9 de octubre pasado Fidel Castro expresó su solidaridad a Musharraf, el 12 ofreció enviar 200 médicos, la mitad de los cuales estaba en el terreno 48 horas después, el 20 propuso incrementar el personal médico hasta 800 especialistas que empezaron a llegar a las 72 horas, el 26 promovió el envío de 3 hospitales de campaña, y poco después decuplicó su número y aumentó asimismo el número de médicos, que llegaron con 100 toneladas de medicamentos, instrumental y material quirúrgico para actuar de manera autosostenida, a lo que se agregaron 150 toneladas de equipamiento médico y hospitalario.

En una conferencia internacional sobre Pakistán efectuada en Islamabad el 19 de noviembre pasado, el vicecanciller cubano Bruno Rodríguez informaba que en ese momento el contingente médico cubano en Pakistán contaba con 789 médicos, más de la mitad de ellos especialistas y con experiencia en desastres (el 44% mujeres), 315 paramédicos, todos licenciados universitarios o técnicos, más el apoyo de 128 trabajadores, de ellos 80 ingenieros y técnicos en electromedicina. Se habían desplegado 17 hospitales de campaña, se estaban instalando 13, todos con los más modernas tecnologías, y ubicados en los lugares más afectados por los terremotos y por las bajas temperaturas. Médicos cubanos trabajaban además en 7 campos de evacuados, en otros 4 hospitales de campaña y en otros 4 hospitales de la red sanitaria del país. A esa altura habían atendido 60 mil pacientes, realizado 2 mil operaciones, salvado a más de 200 vidas en peligro inminente.

 

Un vívido contraste

Las comunidades atendidas se declararon libres del riesgo de epidemias, contando con cobertura médica general y sistemática; se lanzó un servicio de rehabilitación y prótesis, otro de cirugía oftalmológica (para enfermos de cataratas y otras afecciones, al estilo de la Operación Milagro que Cuba despliega en una serie de países); se propuso al gobierno un proyecto para formar especialistas en hospitales de campaña a partir de estudiantes de medicina adelantados y ampliar un programa de becas de medicina en Cuba para jóvenes pakistaníes provenientes del medio rural.

En la conferencia citada el representante cubano no se limitó a exponer la ayuda brindada por su país, sino que reclamó un esfuerzo análogo por parte de la comunidad internacional, planteando que si ésta no llegaba en forma urgente muchas personas morirían a consecuencia de la duras condiciones del invierno en el Himalaya. Un plazo de horas podía marcar la diferencia entre la vida y la muerte. La ayuda internacional era insuficiente y lenta, y la comparó con los exorbitantes gastos militares de un millón de millones de dólares anuales, o los gastos en publicidad, en bebidas alcohólicas, en animales afectivos o en perfumes.

En una emotiva síntesis final, el dirigente cubano dijo hablar en nombre de Zaled, de 5 años, cuyo brazo pendía solo de un paquete nervioso y muscular pero que podía ser salvado; de la niña que cuida en un hospital de campaña a su hermanito Zafir, convaleciente de una herida en la cabeza, únicos sobrevivientes de la familia; o de la otra niña que trajo a su hermanito Pervez de 5 años, con la esperanza de que pudieran devolverle la pierna que le faltaba.

 

Pensar en la especie humana

Otro hecho positivo es que en el marco del encuentro los gobernantes de la India y Pakistán acordaron reanudar las conversaciones de paz.

Un concepto que revivió en la Cumbre es el de pensar en la especie humana. Principio básico de un movimiento que, revitalizado, reanuda la marcha iniciada hace medio siglo, en un mundo distinto, con enormes desafíos, pero con perspectivas renovadas. *

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