La "Contra" y el FSLN juntos
«Con mucho regocijo celebramos este magno acuerdo histórico en el cual (..) hemos firmado la paz», afirmó el presidente del PRN, Salvador Talavera, al dar a conocer su decisión.
El PRN agrupa en sus filas a ex comandantes y ex combatientes de la contrarrevolución que recibieron apoyo de Washington para luchar contra el gobierno sandinista que presidió Ortega durante la revolución (1979-1990).
Los ex contras que se unieron al FSLN eran parte de la emergente Alianza Liberal Nicaragüense (ALN, derecha) que postula a la presidencia al ex canciller Eduardo Montealegre, al que abandonaron para apoyar a Ortega, considerado como el favorito para ganar los comicios presidenciales del 5 de noviembre, según las encuestas.
Junto con Talavera se sumaron cinco ex comandantes de la extinta «Contra» que ocupan altos cargos de dirección en el Partido de la Resistencia.
La decisión de los dirigentes del PRN fue criticada por algunos sectores de la base del partido, que afrenta fuertes divisiones internas.
La adhesión se formalizó la noche del viernes, en un acto presidido por Ortega, donde también se anunció la integración a las filas del FSLN, de la hermana del candidato a la presidencia del mayoritario Partido Liberal Constitucionalista (PLC), José Rizo, María Rizo.
Talavera figura como tercer candidato a diputado de ALN, cargo al que según él no renunciará porque lo usará para realizar proselitismo a favor del FSLN.
El PRN es el segundo grupo de importancia que se une al FSLN, después de la integración del Partido Liberal Nacionalista (PLN-derecha), que represento en el pasado a la dinastía militar de la familia Somoza que gobernó Nicaragua hasta el triunfo armado de la revolución sandinista en 1979.
Los nuevos aliados conquistados por el FSLN constituyen un severo golpe para la derecha nicaragüense que participa dividida en los comicios de noviembre.
Busca, además, neutralizar el discurso de la derecha que asegura que si Ortega gana los comicios, Nicaragua volverá a sumergirse en un conflicto militar similar al que vivió en los años 80.
Las elecciones presidenciales de noviembre serán disputadas por las alianzas derechistas del PLC, que ganó los últimos los dos comicios presidenciales, y la emergente ALN, considerada como la favorita de Washington.
Y por otra parte, los izquierdistas del FSLN, el disidente Movimiento de Renovación Sandinista (MRS, izquierda) y un partido de centro izquierda. *
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