G-20 y potencias comerciales manifestaron voluntad de salvar la Ronda de Doha
«La Ronda está viva. No está trabada, sino en un compás de espera», aseguró el canciller de Brasil, Celso Amorin, tras las reuniones entre el G-20, los negociadores de Estados Unidos, la Unión Europea y Japón.
El director general de Organización Mundial de Comercio (OMC), Pascal Lamy, dijo que todos «los miembros respondieron que sí a la pregunta de si quieren continuar» la Ronda de Doha. Añadió que en adelante habrá que definir «cómo» y «cuándo».
«Pasamos del cartel de ‘accidente grave’ al de ‘negociaciones de la OMC en obra'», dijo Lamy en una conferencia de prensa con todos los negociadores presentes en Rio de Janeiro.
De las reuniones participaron el comisario europeo de Comercio, Peter Mandelson, la representante comercial de Estados Unidos, Susan Schawb, y al ministro de Agricultura de Japón, Shoichi Nakagawa. Todos fueron recibidos separadamente por ministros de los 23 países del G-20 y los cuatro de otros bloques que batallan por mejores condiciones de acceso a los mercados. Los 27 países habían resuelto el sábado hacer un frente común para exigir volver a negociar en la OMC.
La Ronda de Doha fue lanzada en 2001 y suspendida en julio desacuerdos en la reducción de la protección y subsidios al sector agrícola por parte de los países ricos. Estos a su vez reclaman mayor acceso para sus productos industriales en los países en desarrollo.
La UE se comprometió en Rio de Janeiro a realizar más concesiones a los países emergentes en materia agrícola y a mantener sobre la mesa las ofertas ya presentadas de apertura de su mercado si las negociaciones de la ronda de Doha se reanudan rápidamente.
«Tenemos mucho para perder si fracasamos», afirmó Mandelson, ante los ministros de los miembros del G-20, que lideran Brasil e India y cuenta con China entre sus miembros.
«No es el momento de reconsiderar y menos aún de romper lo que ya hemos logrado», dijo. «Debemos volver a la mesa de negociaciones tan rápido como sea humana y políticamente posible», acotó.
Amorim, al igual que Lamy y Mandelson, sostuvo que no se puede echar por la borda acuerdos alcanzados en el marco de la OMC, como por ejemplo la eliminación subvenciones agricolas hacia el 2013 y el tratamiento comercial diferencia para los países más pobres.
Estados Unidos, por su parte, adelantó que podría hacer mayores concesiones en materia agrícola, como le demandan la UE y el G-20, pero insistió en conseguir una mayor apertura de mercados.
«Estamos preparado para hacer más en (materia de) agricultura en respuesta al acceso a mercados», dijo Schawb e hizo referencia a la necesidad de un «esfuerzo colectivo» para que las negociaciones sobre agricultura avancen a la par de las negociaciones de bienes y servicios.
El ministro de Comercio de Bangladesh Hafiz Uddin Ahmad, portavoz de los Países Menos Avanzados, pareció responder a la funcionaria estadounidense al declarar que las negociaciones «dependen más de los países desarrollados que de los países en desarrollo». *
Compartí tu opinión con toda la comunidad