"No descubrimos ninguna prueba determinante de un uso de poblaciones civiles", dijo Amnistía

Israel acusa a Hezbolá de usar a civiles libaneses como "escudos"

El movimiento chiita libanés «esconde cohetes en iglesias y mezquitas», denunció en una sesión extraordinaria del Parlamento israelí (Knesset) el ministro israelí de Defensa, Amir Peretz.

Ante los diputados, Peretz también volvió a oponerse a un alto el fuego inmediato en Líbano que, según dijo por la tarde el primer ministro israelí, Ehud Olmert, no se producirá en los próximos días. Según el ministro de Defensa, una medida así sólo provocaría que «los extremistas levantaran la cabeza». Sus acusaciones contra el movimiento chiita no fueron una novedad, pues el ejército israelí acusa regularmente desde los años 80 a los grupos armados palestinos de escudarse en civiles.

Y lo mismo hizo tras el primer bombardeo de Cana, en 1996, en el que murieron 106 civiles.

Ahora, y por orden del propio titular de Defensa, se procederá, «sin demora, a un examen de las circunstancias» del nuevo ataque.

«Se trata de un suceso trágico que resulta de la guerra contra Hezbolá, movimiento que opera en el corazón de centros de población sabiendo perfectamente que los pone en peligro», dijo un portavoz ministerial a la AFP. El general Shuki Shahar, subcomandante de la región norte de Israel, se sumó a esta opinión al explicar que, «en ciertos poblados, Hezbolá impide que la población evacúe la zona y la usa como escudo». A ello se uniría que, además, según dio a entender el domingo el jefe de la aviación israelí, el general Amir Eshel, el partido chiita podría haber tenido escondidos explosivos en el edificio bombardeado en Cana y su estallido provocó la tragedia.

Los argumentos israelíes, sin embargo, fueron impugnados por las organizaciones de defensa de los derechos humanos presentes en Líbano. «No descubrimos ninguna prueba determinante de un uso de poblaciones civiles como escudos humanos», afirmó Neil Sammonds, experto en Líbano de Amnistía Internacional (AI).

La organización estadounidense Human Rights Watch (HRW) reconoció haber «constatado sitios de lanzamiento (de cohetes contra Israel, ndr) cerca de poblados, pero no en la magnitud que dice Israel». HRW subrayó que, en todo caso, incluso si Hezbolá instaló armas ilegalmente, algo que tanto la organización estadounidense como AI consideran un crimen de guerra, «ello no exime a Israel de sus obligaciones» hacia los civiles. Según un abogado del ejército israelí, «el ataque de Cana se llevó a cabo tras una evaluación que indicaba, en base a las informaciones disponibles, que era una acción proporcionada».

Sin embargo, pues poco después del ataque, un militar de alto grado que pidió mantener el anonimato afirmó que milicianos de Hezbolá se refugiaron en un edificio que se derrumbó en los bombardeos y donde el ejército ignoraba que hubiese civiles.

Mientras tanto, en el terreno diplomático y después del anuncio de la suspensión durante 48 horas de los bombardeos israelíes por un portavoz del Departamento de Estado estadounidense, el ministro de Integración de Inmigrantes, Zeev Boim, reconoció que ello se decretó «teniendo en cuenta a Estados Unidos, nuestro valiente y fiel aliado, en una difícil posición por su apoyo a Israel».

La suspensión temporal de los bombardeos contempla varias excepciones: ataques a comandos de Hezbolá que se dispongan a lanzar cohetes contra el norte de Israel y contra vehículos que transporten armas desde Siria, así como acciones de apoyo a la infantería israelí en el sur de Líbano. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje