Análisis internacional

Voces de paz frente a actos de guerra

EN HAIFA manifiesta un grupo de mujeres con carteles en inglés y hebreo. Dicen «Stop the war» y en hebreo se distingue la palabra Shalom (paz). Los padres de Gilad Shalit le pidieron al primer ministro Olmert que acceda al intercambio de prisioneros, y lo mismo hicieron los padres de los dos soldados capturados en la frontera sur del Líbano, zona donde irrumpieron los tanques, se bombardea en forma inmisericorde y se concentraron seis mil soldados. A estos hechos no se refiere la información de fuente israelí, que exalta las acciones de guerra en los frentes del Líbano y Gaza con apoyo de EEUU.

 

Zapatero: Cese de hostilidades

Israel desoyó la resolución del Consejo de DDHH de la ONU de cesar la agresión en Gaza (al contrario, la intensificó) y ahora el llamado de un cese al fuego formulado por Kofi Annan recibe la réplica desafiante del representante israelí, Dan Gillman, de que seguirán bombardeando sin límite de tiempo. En París se registraron manifestaciones conjuntas de «judíos y árabes unidos por la justicia». En Caracas, donde residen 400 mil libaneses, hubo manifestaciones con fotos de los niños muertos por los bombardeos. En Beirut aparecieron carteles con la inscripción «38 years of israelian terrorism against Lebanon» y aumenta el apoyo a las milicias chiitas.

El presidente español, José Luis Rodríguez Zapatero, reclamó que Israel cese de inmediato las hostilidades contra el Líbano y que la ONU se esfuerce por poner fin a una confrontación bélica de desastrosas consecuencias. Añadió que «hoy como nunca se necesita una cultura internacional que imponga una nueva forma de abordar los conflictos y sea defendida por ciudadanos, países y gobiernos suscritos a la convocatoria del entendimiento y no de la imposición unilateral».

Es lo que corresponde frente a los diez días de una guerra no declarada que lleva adelante con todas las armas el cuarto ejército más poderoso del mundo, lo que ha llevado al primer ministro libanés, Fuad Siniora, y al presidente Emil Lahoud a reclamar un cese al fuego inmediato, volviendo a acusar a Israel de perpetrar «una masacre». El país se ha transformado en un infierno, medio millón de personas busca desesperadamente escapar a los bombardeos que arrasan Beirut y todo el territorio, en un reducido espacio del sur se lanzaron 23 toneladas de bombas en 12 vuelos sucesivos, se dificulta el paso de ambulancias y de asistencia humanitaria. Arabia envió 50 millones de dólares de ayuda inmediata, Kuwait 20 millones, y la diplomacia iraní y siria expresaron su apoyo.

 

Ejemplo de barbarie israelí

Al mismo tiempo continuó la obra de destrucción en Gaza. Los tanques irrumpieron en el centro de la ciudad causando otros 10 muertos, bombardearon un campamento de refugiados con nuevas víctimas (ya superan el centenar en dos semanas), en una zona que ya estaba en escombros y carece de lo más elemental.

Lo que sigue es un resumen de una crónica efectuada en el poblado de Nabatiyé (al sur del Líbano, a 38 km de la frontera) por la reportera Cécile Hennion y publicada en Le Monde el 21. A las 3 y media de la madrugada del 19 dos misiles israelíes estallaron en el corazón de la ciudad. Una dependencia bancaria y el cine Capital quedaron en ruinas. Los edificios situados en un perímetro de 20 metros volaron por los aires, y la vivienda ubicada encima se desplomó, arrastrando bajo los escombros a los 10 miembros de la familia Hamed. El joven Mohamed, que trabaja en Toulouse y estaba de vacaciones, se salvó por milagro. Murieron la abuela, la tía, los primos y sobrinos. «Lo que nos dejan los (norte)americanos y los israelíes  dice- son niños huérfanos». El imán Abdel Sadeq expresa: «Esta acción salvaje contradice a los israelíes, que pretenden ser el Estado civilizado de la región. Nos tiran a matar, y lo más lamentable es que disponen del sostén incondicional de EEUU, que se presenta como faro de la democracia. A nuestros ojos, alcanzaron la cumbre en el arte de la masacre». Asan Wezni, médico del principal hospital, dice que faltan medicamentos, sobre todo antibióticos. Hay solo tres ampollas de insulina. La destrucción de los puentes y de las rutas aisló la ciudad.

 

El imán y el médico

Lo peor –agrega– es que los camiones, cualquiera sea su carga, son blanco predilecto de los israelíes. Los bombardeos a Nabatiyé y las 40 aldeas vecinas provocaron 60 muertos y varios cientos de heridos «sin contar los ataques cardíacos mortales y los abortos provocados por el miedo». El hospital está colmado, el personal desbordado, no se puede evacuar a los enfermos hacia Saida o Beirut. El médico dice que permanecerá en su puesto, aun si los israelíes ordenan la evacuación total. Se oyen ruidos de bombardeos cercanos. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje