Analisis Internacional

Las bestias andan sueltas

HOY presentaremos una serie de hechos, para que Vd. le agregue los que ya conoce (torturas en Abu Ghraib y Guantánamo, vuelos secretos de la CIA, centros de torturas en diversos países, etc.) y extraiga las conclusiones. Todo esto acontece tres años después de que Bush declarara que en Irak la misión estaba cumplida.

 

Geografía de sangre

El nuevo primer ministro iraquí Nouri Al Maliki declaró al New York Times que las violencias estadounidenses contra civiles son «un hecho cotidiano». Por todas partes estallan nuevos testimonios del horror, horadando el muro de silencio que pretenden imponer los invasores. Al parecer, Al Zarkawi no murió por efecto de los bombardeos a la vivienda que ocupaba sino que fue ultimado a palazos y patadas por los marines, hazaña análoga a la de los que fusilaron a iraquíes heridos, tirados en el suelo en una mezquita. Eso ni siquiera le sirvió a Bush para mejorar sus índices de aceptación, que se despeñaron al nivel más bajo desde enero de 2001. Surgen nuevos detalles de la masacre de 24 civiles, entre ellos niños y mujeres, en Haditha, que ya quedó como parangón de la vietnamita My Lai: varios fueron semienterrados vivos y acribillados a balazos, y un soldado sacó el cadáver de un niño decapitado. En Ishaki, el 15 de marzo (hecho revelado por la BBC) cinco niños, uno de seis meses, cuatro mujeres y dos hombres fueron ejecutados de un tiro en la nuca por soldados norteamericanos. En Hamadiya, al oeste de Bagdad, civiles iraquíes fueron ultimados a sangre fría por marines. Faluya, la ciudad mártir, fue arrasada con fósforo vivo, cientos de sus habitantes fueron luego rematados o debieron huir. Así paso a paso se va conociendo una geografía de sangre en Irak. El comentario de Rumsfeld fue: «Son cosas que pasan».

En Afganistán, el 28 de mayo un vehículo norteamericano mató a cinco personas en Kabul, lo que provocó una alzamiento popular que puso en jaque la ocupación militar y que fue salvajemente reprimido, a la vez que la OTAN respondió elevando el número de las tropas de 9 mil a 16 mil hombres, destinados sobre todo a la capital. Aquí se han descrito en particular las andanzas de un marine apellidado Corsetti, que justifican su apelativo de «príncipe de la tortura».

A qué extremos habrá llegado la situación en Guantánamo, cuando los corresponsales de Los Angeles Times, The Miami Herald y The Charlotte Observer fueron expulsados el 15 de junio, sin permitirles acceder a la base. El Parlamento Europeo resolvió el día 13 que la Unión Europea le reclame a Bush, en la cumbre del 21 en Viena, el cierre de la base de Guantánamo. El ministro de Justicia británico, Charles Falconer, dijo que ésta «no tenía que haber sido abierta y debía cerrarse».

 

Los muertos y los dólares

Se ha recordado que una directiva aprobada por la Casa Blanca en febrero 2002, redactada por el actual secretario de Justicia Alberto Gonzales, aprobada por Rumsfeld y firmada por Bush, autoriza expresamente la práctica de la tortura.

En una contratapa de LA REPUBLICA Juan Gelman ha documentado el hecho de que cientos de integrantes de las bandas gangsteriles que pululan en EEUU (tales como los Gangsters Disciples, los Latin Kings y los Vice Lords) ahora han pasado a ser integrantes del ejército de USA en Irak, donde cometen sus fechorías «con impunidad, uniforme y sueldo del ejército norteamericano». Existen dificultades en el reclutamiento para llenar las filas del ejército, que en 2005 registró 22 suicidios en Irak, la tasa más alta desde el inicio de la invasión. La nota describe como un teniente y un sargento se reían cuando obligaron a dos jóvenes iraquíes a tirarse a las aguas del Tigris, donde uno de ellos pereció ahogado.

Entre tanto, la cifra de los soldados norteamericanos muertos en Irak sobrepasó la barrera de los 2.500. Otros dos fueron secuestrados el domingo. En la guerra ya se gastaron 438.000 millones de dólares , y se aprobó un presupuesto adicional por 65.800 millones. El Senado lo votó casi por unanimidad, faltaba más.

 

La canción del marine

Un infante de marina de 23 años con el grado de cabo, llamado Joshua Belile, a su retorno de Irak grabó un video con una canción de su autoría, que definió como «humorística» y fue incluida en un sitio web en su ciudad natal de Jacksonville.

El video lo muestra en uniforme de camuflaje tocando una guitarra acústica, mientras se escuchan las risas del público. La letra dice: «Agarré a su pequeña hermana y la puse frente a mí. Cuando las balas comenzaron a volar, la sangre corría entre sus ojos y yo reía como un maniático». Y concluye: «Mandé a esos pequeños hijos de puta a la eternidad. Deberían haber sabido que no podían joder a los marines». *

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