La vuelta del APRA
DOS DÃCADAS después de su primer triunfo electoral como candidato del APRA, vuelve Alan García al Palacio de Pizarro. En el segundo turno del domingo 4 obtuvo 55,4% de los votos frente al 44,5% de Ollanta Humala. Se revertió la ecuación del primer turno del 9 de abril, en que el ex militar nacionalista salió al frente con 30,6% de los votos, seguido por el líder del socialdemócrata APRA con 24,3%, relegando al tercer lugar a la derechista Lourdes Flores. La victoria de García se selló principalmente en Lima y El Callao. Humala surge con fuerza considerable, y ganó en 14 de los 25 departamentos. Concurrió a las urnas el 88,9% del padrón.
Los datos oficiales difundidos (correspondientes al 77,3% de las actas escrutadas) dan a García 5.750.148 votos (55,4%) , frente a 4.618.301 (44,5%) de la Unión Por el Perú (UPP), sigla bajo la cual se registró el Partido Nacionalista fundado por Humala. Datos posteriores, referidos al 84% de los votos, llevan las cifras respectivas a 55,7% y 44,3%. El líder aprista gobernó de 1985 a 1990 en lo que fue considerado el peor gobierno de la historia del Perú, que terminó en una inflación desbocada y una situación caótica, por lo cual debió abandonar el país bajo acusaciones de corrupción y asilarse en Colombia bajo la presidencia de César Gaviria. Después vino Fujimori, un outsider reelecto. Era aquélla la primera vez que alcanzaba la presidencia el partido fundado en 1936 por Víctor Raúl Haya de la Torre con el nombre de Alianza Popular Revolucionaria Americana, nada menos. Sería del caso recordar aquí la aguda polémica con Haya mantenida por el agudo pensador marxista José Carlos Mariátegui, fundador del PCP.
La ventaja superior al millón cien mil votos de Alan García se la dio Lima, que es de lejos la principal plaza electoral, y el vecino puerto de El Callao, ciudades tradicionalmente poco receptivas al APRA. Cuando existía Izquierda Unida, había conquistado la alcaldía de Lima con Alfonso Barrantes, en 1982.
García ganó también en departamentos del norte y de la costa, pero ello fue absorbido con creces por la votación mayoritaria a favor de Humala en los departamentos ubicados en los Andes del sur y centro así como en la zona amazónica, que son las regiones de mayor pobreza. El país está partido en dos, geográficamente y por sectores sociales.
Una parte del discurso de García estuvo dedicada a frenar los apetitos de poder de sus correligionarios, que se abalanzan sobre los cargos de gobierno de que se mantenían alejados. Sorprendieron sus alusiones reiteradas a Dios y la Divina Providencia, dirigidas a la grey católica.
La fuerza de Ollanta Humala
Humala ganó en 14 de los 25 departamentos, ubicados sobre todo al sur, donde vive la población más pobre, en un país donde más de la mitad de la población se ubica por debajo del índice de pobreza y no ha sido favorecido en lo más mínimo por las cifras favorables de la macroeconomía durante el gobierno de Toledo que fenece.
Logró la mayor bancada parlamentaria (electa en el primer turno del 9 de abril) con 45 diputados en el Congreso unicameral de 120 miembros, frente a 36 de los apristas y consocios, estando los demás repartidos entre partidos como el de Lourdes Flores y los restos del agrupamiento de Fujimori, que sigue en Chile con la extradición pendiente. Todo esto se logró en apenas un año, enfrentando una campaña feroz.
Humala se congratuló por haber logrado construir un movimiento «que ha cambiado el mapa político del Perú». Agregó que «hoy empieza la gran transformación del país», que «logramos despertar conciencias» y que «el proyecto sigue su marcha».
En su discurso de celebración, cuando ya las cifras eran irreversibles, García fustigó al presidente Chávez con estas palabras: «Hoy día el país ha dado un mensaje mayoritario de independencia nacional y de soberanía al derrotar el esfuerzo del señor Hugo Chávez de incorporarnos a su estrategia de expansión del modelo militarista y retrógrado que ha pretendido implantar en Sudamérica». Esa parte del discurso, recibida con cánticos, fue eliminada en la trasmisión del acto efectuada por Telesur desde Lima alrededor de las 23 y 30 del domingo. Como se sabe, Chávez se pronunció abiertamente por la candidatura de Humala, calificó con gruesos epítetos a Alan García y dijo que si éste ganaba, su país rompería relaciones con Perú. De hecho, ya en abril el gobierno peruano había retirado su embajador en Caracas. No cabe duda de que la actitud de Chávez gravitó en contra de la candidatura de Humala, quien por su parte llamó a la unidad de las fuerzas de izquierda, los sindicatos, los empresarios, los movimientos sociales y todos aquellos que se oponen al modelo neoliberal. *
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