Pío IX y Juan XXIII beatificados
Ciudad del Vaticano, ANSA
Contrariamente, no fueron muchos los pañuelos rojos fieles a Pío IX, cuya beatificación se vio acompañada de grandes polémicas, si bien Juan Pablo II acercó hoy en su discurso a ambas figuras.
«Dos papas que vivieron en contextos históricos tan diferentes pero unidos, más allá de las apariencias, por no pocos parecidos, a nivel humano y espiritural»: de este modo Juan Pablo II acomunó a Pío IX y a Juan XXIII, subrayando que ambos tienen en común la búsqueda de la santidad y recordando que son también ellos los que convocaron los dos concilios que toman el nombre del Vaticano.
Ambos vivieron en tiempos diferentes y se los ama en modo diferente, como lo demostraron los grupos que llenaron la Plaza San Pedro y cuyos aplausos interrumpieron tres veces la lectura de la vida del Papa Bueno.
Juan Pablo II, quien apareció más bien cansado, parecía que quería también concluir con las polémicas que acompañaron en los últimos días la beatificación de Pío IX.
Cuando la Iglesia proclama un beato, dijo «no celebra particulares opciones históricas», sino que «lo muestra para que sea imitado y venerado por sus virtudes, como alabanza de la gracia divina que en él resplandece».
Ninguna polémica, en cambio, causó la beatificación de Juan XXIII, para quien el Papa usó cinco veces palabras como «nuevo» y «renovado».
De Pío IX se recordó también la convocación del Concilio Vaticano I y la proclamación del dogma de la Inmaculada Concepción.
«Tú eres bueno y listo para el perdón». Con estas palabras Juan Pablo II introdujo su reflexión sobre Juan XXIII, el Papa del «viento de novedades».
«De Papa Juan XXII –dijo Juan Pablo II– nos queda en el recuerdo de todos la imagen de un rostro sonriente y de dos brazos abiertos en un abrazo al mundo entero. Cuántas personas fueron conquistadas por la simplicidad de su ánimo, junto a una amplia experiencia de hombres y de cosas. El viento de novedades que él trajo no atañe seguramente a la doctrina, sino más bien al modo de exponerla. Era nuevo el estilo en el hablar y en el actuar, nueva la carga de simpatía con la que se acercaba a las personas comunes y a los poderosos de la tierra.
«Fue con este espíritu –continuó el Papa– que convocó el Concilio Vaticano II, con el cual abrió una nueva página en la historia de la Iglesia. Los cristianos se sintieron llamados a anunciar el Evangelio con renovado coraje y con atención más vigilante a los «signos» de los tiempos.
«El Concilio Vaticano II (en el cual participó el actual Papa) fue verdaderamente una intuición profética de este anciano pontífice que inauguró, si bien con no pocas dificultades, una temporada de esperanza para los cristianos y para la humanidad», enfatizó Juan Pablo II.
Te recomendamos
¿mesías?
Milei rendirá tributo al mesiánico Rebe de Lubavitch, que predicaba supremacismo racial judío
Desde proclamarse mesías y decir que los judíos son la raza superior hasta los escándalos de pederastia encubiertos por la organización: este es el movimiento al cual Javier Milei rendirá tributo en el Palacio Libertad.
Compartí tu opinión con toda la comunidad