Nuevamente, la izquierda impidió la realización de la Asamblea Universitaria

La Universidad está acéfala

Nuevamente como en otras tres oportunidades desde la primera convocatoria a esa Asamblea conformada por 236 representantes de docentes, egresados y estudiantes no pudo sesionar por impedirlo centenares de militantes de izquierda convocados por la Federación Universitaria Argentina (FUBA).

Esta central, cuya dirección esta cuestionada por que no se realiza hace casi dos años el congreso que debe decidir su conducción, rechaza la candidatura del actual rector de la Facultad de Derecho, Atilio Alterini, cuestionado por haber sido funcionario porteño durante la dictadura militar.

Por tradición, el rector convoca a los claustros a reunirse en el Colegio Nacional de Buenos Aires, dependiente de la UBA. Pero ese edificio fue tres veces ocupado por los estudiantes de izquierda y la Asamblea, no se pudo realizar.

Días atrás, el Consejo Superior de la Universidad decidió convocar a los claustros en la Facultad de Medicina, una imponente mole de los años 30, con la idea de que cerrada su puerta, y vallado su entorno, no podía ser ocupado otra vez.

Pero no fue así. Desde la noche del lunes, el vallado fue desplazado con facilidad por varios centenares de estudiantes quienes, sin mucho destrozos, abrieron las inmensas puertas centrales del edificio médico y lo ocuparon. Conclusión, ayer a la mañana cuando se acercaban los delegados de los tres claustros, se encontró como en otras ocasiones con que era imposible sesionar. La suspensión la decreto el propio rector Jaim Etcheverry, quien, debe saberse, aspira a un nuevo mandato.

El heterogéneo bloque que apoya a Alterini, acusó duramente al rector por no haber pedido (es el único que puede hacerlo) la intervención policial, habida cuenta que la Universidad es autónoma.

Alterini, el decano de Derecho, es apoyado por el bloque mayoritario de radicales, peronistas y aliados de al menos ocho facultades. Con la nueva postergación ya no habría tiempo de convocar a una nueva asamblea antes de que el próximo lunes caduque el mandato de Jaim Etcheverry, aunque el Estatuto prevé mecanismos para estas emergencias.

Además de Alterini y el actual rector, también se postulan Fernando Vilella, ex decano de Agronomía, y el investigador Alberto Kornblihtt, postulado por el espacio de izquierda y centroizquierda que reúne a las facultades de Exactas, Filosofía, Sociales y Arquitectura.

 

FUBA pide reformar el Estatuto Universitario

Para los analistas, la impugnación contra Alterini es frágil e incluso le han reconocidos méritos personalidades como el Premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel. Sin ser una alhaja, el actual rector de Derecho es la cabeza de playa del retorno a la mayor de las altas casa de estudios, de un sector de la Unión Cívica Radical que la dirigió desde 1983 hasta casi fines de los 90, con métodos similares a los de los partidos políticos y con un fuerte tufillo de corrupción.

Si del bloque aparentemente mayoritario deciden que Alterini de «un paso al costado», se podría encontrar un rector de consenso.

Pero este debate desató otros, como si el actual Estatuto de esta Universidad es o no democrático. Hay un hecho: la mayoría del plantel docente no puede sufragar por no pertenecer al plantel estable con lo que la representación de ese claustro está retaceada.

La FUBA va por más. Quiere que también tengan representantes en el Consejo Superior el personal no docente, o sea, los trabajadores, una vieja discusión que se repite cada tanto.

Ahora, la central universitaria propone que el rector sea elegido en votación directa, hasta que se elabore un nuevo estatuto.

Aunque casi todos los sectores concuerdan en que hay que revisar las normas vigentes, para el bloque mayoritario hace falta «una actualización», mientras que el espacio progresista aspira a «una profunda transformación».

Aparentemente el propósito no explicitado de la FUBA es seguir tensando la situación y que el futuro rector se vea obligado a pagar el costo político de llamar a la policía para garantizar la sesión.

Los sucesos de la víspera tuvieron su cuota de violencia. Personal no docente quiso entrar a cumplir sus labores, decían, pero se lo impidió el «piquete» de estudiantes. Entonces se armó una batahola y un alumno fue duramente golpeado por el sector laboral que, se sabía, debía actuar de manera de facilitar la reunión.

El titular de la FUBA, Agustín Vanella, dijo que hará una «presentación penal» y pedirá un «sumario administrativo» para «los ñoquis y los policías de civil de las facultades de Derecho y Psicología», entre otras, que, aseguró, «golpearon a estudiantes» Por su parte, los trabajadores no docentes anunciaron la realización de un paro de 24 horas, en repudio a los incidentes que se registraron en la facultad de Medicina. Todo cada vez más confuso. *

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