Bush quiere mayor cooperación con China ante crisis nuclear
«Intentamos profundizar nuestra cooperación dirigiendo nuestros acuerdos a la seguridad global, incluyendo las ambiciones nucleares de Irán, el genocidio en Darfur, Sudán, la violencia desenfrenada de los terroristas y extremistas y la proliferación de armas de destrucción masiva», declaró Bush.
«He venido a ampliar el diálogo, expandir el terreno común, profundizar la confianza y cooperación mutua, y promover el crecimiento de relaciones constructivas y de cooperación entre China y Estados Unidos en el siglo XXI», respondió el presidente chino.
No obstante, las divergencias se hicieron visibles en las declaraciones de los dirigentes de estas dos grandes potencias durante la ceremonia de bienvenida.
En este primer encuentro, Bush solicitó al mandatario chino utilizar su «considerable influencia» para obtener «significativos progresos» para resolver las crisis nucleares con Irán y Corea del Norte.
Sobre ambos temas, China se inclina más hacia un acercamiento «diplomático» y «pacífico», respondió el presidente.
«Estamos preparados para continuar trabajando junto a Estados Unidos y las otras partes involucradas para resolver pacíficamente el tema nuclear en la península coreana y el asunto nuclear iraní, a través de negociaciones diplomáticas», dijo Hu.
Por su parte, el mandatario estadounidense dijo que no apoya la política china en materia de Derechos Humanos, la cual quedó al descubierto luego de la irrupción de una manifestante del movimiento religioso Falungong (prohibido en China, que lo considera disidente), que logró pasar los controles de la Casa Blanca.
Hu, visiblemente irritado, debió elevar la voz para cubrir los gritos de la mujer, que pedía que Bush intercediera a favor del movimiento, aunque fue sacada de allí rápidamente por un Policía.
«China ha resultado próspera porque los chinos tienen la libertad de comprar y de vender productos, y China puede mejorar su éxito brindando al pueblo chino la libertad de reunión, expresión y culto», declaró Bush.
Otra divergencia importante entre los dos mandatarios es la cuestión de Taiwan. Bush reafirmó la postura estadounidense de «una sola China» y se pronunció contra toda acción unilateral de China o de Taiwan que cuestione el statu quo.
«Llamamos firmemente a las dos partes a evitar toda acción que pretenda una confrontación o provocación», destacó.
«Taiwan constituye una porción inalienable del territorio chino. Continuaremos haciendo todos los esfuerzos y tomando todas las iniciativas, con toda sinceridad, para lograr el objetivo de una reunificación pacífica de ambos lados del estrecho de Taiwan», respondió su homólogo chino.
Sobre sus delicadas relaciones comerciales, Hu Jintao declaró que Pekín continuará reformando su sistema cambiario y tomará medidas para facilitar el acceso a sus mercados.
«Vamos a continuar avanzando en la reforma del régimen cambiario, tomar medidas positivas en áreas como el acceso a los mercados, el alza de las importaciones, el reforzamiento de los derechos de propiedad» intelectual, declaró el mandatario chino.
Desde hace meses que Estados Unidos insiste a China que reevalúe su moneda para corregir el desequilibrio en sus intercambios comerciales, que se tradujo en un déficit estadounidense de cerca de 202.000 millones de dólares en 2005.
Paralelamente, varios legisladores estadounidenses se pronunciaron durante la semana para que Bush aproveche esta reunión para lograr resultados concretos en torno a temas como la crisis nuclear iraní, el equilibrio monetario y los derechos humanos.
«Es esencial que la visita del presidente Hu genere un progreso real y duradero en poner fin a las ambiciones de armamento nuclear de Irán y Corea del Norte y en reducir las tensiones con Taiwan», dijo Harry Reid, líder el partido demócrata en el Senado, en declaraciones esta semana.
«La administración Bush no debe perder de vista la necesidad de presionar a los chinos sobre un cambio real en el equilibrio monetario, la protección a la propiedad intelectual, y la posibilidad de que las empresas estadounidenses puedan operar más libremente en China», destacó el senador demócrata Chuck Schumer. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad