El gobierno autorizó al ejército para llevar a cabo nuevos "asesinatos selectivos"

Israel presiona a Hamas

«Israel responsabiliza de este atentado al gobierno de Hamas, visto que no lo condenó», declaró a la AFP un alto responsable gubernamental israelí al término de una reunión interministerial.

Nueve personas murieron, además del kamikaze palestino, y varias decenas resultaron heridas en el atentado del lunes en un barrio popular de Tel Aviv, reivindicado por el movimiento radical de la Yihad Islámica y el primero cometido en Israel desde la entrada en función del gobierno del grupo islamista Hamas, a finales de marzo.

La radio pública anunció que el ejército israelí obtuvo un nuevo aval gubernamental para sus acciones de «asesinatos selectivos» dirigidos contra «todos aquéllos que están implicados en terrorismo», incluidos los responsables de Hamas y de su gobierno.

El jefe de este último, Ismael Haniyeh, que también es miembro de Hamas, justificó implícitamente el atentado al afirmar este martes que «la persistencia de la ocupación y de las agresiones (israelíes) están en la raíz del ciclo» de violencia en la región.

Por su parte, el gobierno israelí también «decidió retirar los permisos de residencia (en la anexionada parte este de Jerusalén) a varios miembros de Hamas», explicó la misma fuente.

El primer ministro israelí, Ehud Olmert, tomó esa decisión tras consultas con los ministros de Defensa, Relaciones Exteriores e Interior, Shaul Mofaz, Tzipi Livni y Gideon Ezra, respectivamente.

Según la radio pública, entre los permisos de residencia que serán retirados se encuentran los de tres diputados de Hamas originarios de Jerusalén, Mohamad Abu Tir, Mohamad Totah y Ahmad Attun.

Los permisos de residencia concedidos por Israel autorizan a 200.000 palestinos a vivir en Jerusalén-este, votar en las elecciones municipales, beneficiarse de la asistencia social y sanitaria y circular libremente, también por el territorio israelí.

Además de las decisiones gubernamentales, la policía israelí fue puesta en estado de alerta máxima por temor a nuevos atentados.

Entre las víctimas de la acción del lunes se encuentran seis israelíes, dos trabajadores inmigrantes de origen rumano y una turista francesa de 75 años.

Un total de 36 heridos permanecían hospitalizados este martes, tres de ellos en estado «muy grave», mientras que un turista estadounidense de 16 años se encontraba «grave», según fuentes médicas.

En cuanto a la medidas de seguridad, se incrementaron los controles en todas las grandes autopistas israelíes y en la larga «línea verde» fronteriza que separa Israel de la Cisjordania ocupada, de donde era originario el kamikaze.

Por su parte, el padre del suicida forma parte de los 38 palestinos detenidos este martes por el ejército israelí en las regiones cisjordanas de Jenín y Naplusa. *

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