Kurdos y sunitas se oponen a una reelección
La suerte de Ibrahim Jaafari está casi echada desde que los líderes sunitas y kurdos anunciaron el lunes que rechazan la candidatura a su reelección como primer ministro iraquí porque le acusan de no haber hecho lo suficiente para sofocar la violencia endémica que corroe Irak. Más de 100 chiitas perdieron la vida en una semana, por lo que se teme un recrudecimiento de los actos violentos confesionales en el país como los disturbios que dejaron más de 450 muertos en febrero después de un ataque contra un mausoleo chiita en Samara. Los kurdos y los sunitas reprochan a Jaafari que haya sido incapaz de detener la violencia, pero lo cierto es que la formación de un gobierno, cuya prioridad será el restablecimiento de la seguridad, sigue sin concretarse cuando ya han transcurrido casi cuatro meses desde las elecciones del 15 de diciembre. *
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