Sigue el escándalo por la injerencia militar sobre la vida de los civiles

Gendarmería jura que cumple la Ley

El escándalo que generó la revelación que al menos en una base naval de primer nivel se realizaba espionaje sobre la ciudadanía, faena claramente prohibida, no quedó cerrado y parecería que el Gobierno encara una reorganización de los servicios secretos de las FFAA que tienen, por ley, tareas bien definidas.

Escrito por: ISIDORO GILBERT

Viernes 31 de marzo de 2006 | 5:11
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La causa está en manos del juez federal de Rawson, Jorge Pfeger y ahora es la Gendarmería Nacional la que le negó, mediante un escrito, que personal de esa fuerza participe en tareas de inteligencia en la provincia de Chubut, tal como se detectó en la base naval Almirante Zar de Trelew.

La información sobre esa presentación judicial la brindó el Ministerio del Interior, de quien depende esa fuerza de seguridad que tiene estos días un papel especial en la provincia de Santa Cruz. 300 efectivos siguen allí controlando la posible reiteración de huelgas en yacimientos petroleros. Las cosas se mezclan: por un lado, auxilian la labor de la jueza que investiga el asesinato de un policía durante una pueblada de semanas atrás en Las Heras, una remota localidad del norte de esa provincia con apenas 10 mil habitantes. Pero por el otro, según denuncias de organismos de derechos humanos, la policía provincial aplicó tormentos a delegados obreros, con el pretexto de buscar información sobre el crimen.

De todas maneras, la Gendarmería difícilmente pueda actuar sin tener inteligencia. Y de eso no se habla.

El ministro del Interior, Aníbal Fernández, ordenó que la Gendarmería pusiera a disposición del juez “la documentación, las instalaciones y el personal de la fuerza, para lo que la oportunidad, el mérito y la conveniencia sobre la investigación requieran”.

Es que días atrás, el juez Pfleger envió un oficio al jefe de la Agrupación XVI de la Gendarmería, comandante mayor Alejandro Orasauz, en el que le solicitaba que informe “si se encuentra integrado en la zona una comunidad informativa o reunión de personal que efectúe tareas de inteligencia”.

También el magistrado pidió explicaciones sobre una supuesta relación con la división de inteligencia de la Base Aeronaval Almirante Zar, en la que se detectó que se realizaba espionaje político. El gobernador de Chubut, Mario das Neves, se presentó en el juzgado de Pfleger para constituir al Estado provincial en querellante en la causa abierta a partir de una denuncia del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) basada en el testimonio de un suboficial, cuya identidad se mantiene reservada.

Luego de que se conociera el hecho en la base aeronaval, un ex gendarme realizó una denuncia similar, en una carta al gobierno provincial, en la que detallaba que el sábado 18 de marzo “se cargaron carpetas de inteligencia en una camioneta que luego partió con destino desconocido”. Entonces, el fiscal de estado, Jorge Luis Miquelarena, puso en conocimiento de la denuncia al juez Pfleger, quien dispuso que la policía chubutense hiciera una tarea de inteligencia preventiva para determinar la veracidad de la denuncia.

En años no muy lejanos, en los medios políticos daban como “fiables”, por caso, los sondeos previos a los comicios que hacía el servicio de inteligencia de la Gendarmería con un conocimiento fino sobre el movimiento sindical, dicen fuentes confiables.

El Ejército ha negado que viole la ley en esta materia. Pero todo está bajo estudio en el Ministerio de Defensa. *

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