Para Kirchner, el terror fue un instrumento del modelo liberal
El terror, subrayó, fue un instrumento para imponer un modelo económico pergeñado por quien fuera ministro de la dictadura, José Alfredo Martínez de Hoz, lamentándose que no esté preso como lo están numerosos represores
Fue, enfatizó el Presidente ante los más altos jefes castrenses y un público poblado de oficialistas pero también de organizaciones de derechos humanos donde lucía la presencia de Hebe de Bonafini, la titular de una de las ramas de Madres de Plaza de Mayo, «la más cruenta experiencia antidemocrática de la historia argentina», tuvo como responsables a un «conglomerado cultural, social y político del cual las Fuerzas Armadas fueron brazo instrumental y protagónico».
«La principal víctima de ese modelo fue el pueblo que sufrió y que todavía vive eso, y lo peor es que los creadores de este modelo aún no sufrieron castigo alguno», subrayó el Presidente y agregó: «Sólo castigando a los culpables se liberará de culpa a los inocentes». Y en otro instante se dirigió al «señor Videla (que) no merece que lo llame general, 30 mil argentinos están desaparecidos y 40 millones de argentinos fuimos agredidos y ofendidos por su pensamiento fundamentalista y mesiánico», agregó Kirchner
El acto iba a realizarse en un principio en el Ministerio de Defensa, pero al parecer se sabía que grupos defensores de la dictadura preparaban estar presente. Se iba a colocar una placa de bronce donde se dice «Nunca más al golpe y al terrorismo de Estado», que será instalada los próximos días.
«Aquel golpe no se redujo a un fenómeno protagonizado por las Fuerzas Armadas», planteó. Y agregó que «sectores de la sociedad, la prensa, la iglesia y la clase política tuvieron su parte cada vez que se subvertía el orden» en la historia argentina. El discurso de Kirchner incluyó una mención hacia los cadetes del Colegio Militar que fueron secuestrados y «luchaban por la libertad y la democracia». Y abrió el espectro de las críticas más allá de las FFAA.
La disertación leída con raptos de improvisación tuvo aplausos. El primero cuando Kirchner aseguró que «no todos han reconocido su responsabilidad en los hechos». El siguiente llegó cuando recordó la herencia económica de la dictadura y mencionó su repudio al ex ministro Martínez de Hoz, de quien lamentó que no haya sufrido «castigo». Los aplausos más fuertes llegaron cuando habló de la resistencia a los represores y afirmó que la mayor parte había aparecido de la mano de «mujeres». Con la presencia de Madres y Abuelas de Plaza de Mayo en el Colegio Militar, la ovación se hizo sentir.
Los indultos atentan contra la República
El Presidente que se felicitó haber contribuido a la derogación de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final, advirtió que sólo el Poder Judicial podrá declarar inconstitucionales los indultos con los que Carlos Menem dejó en libertad a los mayores jerarcas de la dictadura que habían sido condenados por los tribunales constituciones.
Entre estos indultos fueron favorecidos algunos dirigentes de Montoneros, como Mario Firmenich. Se esperaba que el Presidente anunciara que él pediría al Parlamento la derogación, pero optó por el camino del Poder Judicial donde ya han varios pronunciamientos declarando inconstitucionales esas medidas y que temprano o tarde irá a que la Suprema Corte de Justicia de la última palabra. «Para mí, chocan con la República», anticipó.
Saliendo una vez más al cruce de los que claman, sobre todo desde la derecha con dejar de mirar el pasado y hermanarse, dijo que «no puede haber reconciliación si hay algún resquicio de impunidad».
Kirchner reservó el final de su mensaje para elogiar a las Madres y las Abuelas de Plaza de Mayo. «Este 24 de marzo y todos los 24 deben servir para la construcción de la verdadera memoria y debe ser fuertemente consolidada y nadie debe adueñarse de ella», porque «la verdadera vanguardia de la lucha contra la dictadura fueron las Madres y las Abuelas de Plaza de Mayo», aseguró.
Los treinta años del golpe militar del 24 de marzo de 1976 se recordaron en numerosos actos y no solo el oficial descrito pero surge que nunca como este año, y en gran medida por el peso que puso el gobierno en la rememoración, las movilizaciones y el impacto sobre la sociedad llegó a tanta profundidad.
Los medios de comunicación, que por lo general le otorgaban poca importancia a la fecha, sobre todo la televisión, emitieron programas alusivos al golpe militar, a la represión, la dictadura y a la lucha de los organismos de derechos humanos. Esta inédita cobertura abarcó no sólo al canal oficial sino también a los privados. Los medios gráficos editaron publicaciones especiales y los comentaristas políticos lo han convertido en un tema central.
Cientos de actos se han venido realizando en todo el país. En el de la CGT, su titular Hugo Moyano afirmó que «la dictadura militar torturaba» y que «la dictadura financiera dejaba sin trabajo a nuestros hombres y mujeres». Las conducciones cegetistas de los últimos treinta años habían sido especialmente reacias a homenajes de este tipo a los desaparecidos.
Marchas multitudinarias
El feriado declarado por el Parlamento le da también un contexto especial a este 24 de marzo, al igual que las lecturas que realizaron los estudiantes de las escuelas porteñas donde se han colocado placas con los nombres de los estudiantes desaparecidos en numerosas escuelas secundarias.
Subrayó Página 12 que «la atención y la sensibilización masiva de la sociedad sobre la dictadura, el golpe y los desaparecidos que se manifiestan en esta fecha no tienen antecedentes. Los enfoques no son iguales, por el contrario, las diferencias son de todo tipo como sucede cuando un reclamo deja de pertenecer a un sector y es apropiado por la mayoría de la sociedad hasta convertirse en criterio general. Seguramente este fenómeno no implica que haya sido resuelta la problemática de los derechos humanos en el país, pero claramente la discusión ascendió varios escalones en calidad y facilita la tarea de los organismos de derechos humanos».
En este marco ayer se efectuó la marcha convocada por 370 organizaciones sociales, políticas, culturales y estudiantiles una de las más masivas de los últimos años. Estaba encabezada por una bandera de 200 metros con las fotografías de los desaparecidos, llevada por los organismos de derechos humanos.
Pero cada entidad levantó sus consignas, incluso varias de fuerte tono opositor al rumbo de Néstor Kirchner, diferenciándose de columnas que se alinean en el espacio del oficialismo. Pero el manifiesto leído, casi ubicando al gobierno actual como la continuación de la dictadura, produjo en la concurrencia voces de rechazo y por ello, las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo se retiraron del mitin que congrego 100.000 personas.
La Abuela Estela de Carlotto responsabilizó a la ultra izquierda.De la noche del jueves a la madrugada de ayer, las Madres de Plaza de Mayo del sector de Hebe Bonafini hicieron una vigilia para repudiar el golpe de 1976, acompañadas, según los organizadores, por unas 40 mil personas. *
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