Colonos incendian una alcaldía por no ser oídos en demandas
Fue durante una protesta de productores rurales, de la que participaron unos 3.000 manifestantes que desde el martes de la semana pasada exigen la renuncia del intendente Luis Benítez, del oficialista Frente Renovador (kirchnerista).
No es el primero ni será el último en una sociedad con elevados índices de crispación que no son detectado por las autoridades. Meses atrás, uno de los tantos incidentes por el mal servicio ferroviario derivó en el incendio de una formación de trenes en Castelar, en las cercanías de la Capital Federal.
`No escaseó la melodía de que infiltrados produjeron el desmadre, aunque hubo decenas de testimonios que relataron la furia del usuario que llegó a provocar el incendio. Siempre, o casi siempre, se sabe, a la ocasión la pintan calva y pudieron participar ex posfacto, intrusos: de hecho hay procesados de un grupo piquetero muy violento.
Semanas atrás, en Las Heras un centro petrolero de la provincia de Santa Cruz, estalló cuando una verdadera pueblada exigía la libertad de un líder de una lucha de trabajadores por diversas reivindicaciones,
En los tumultos, fue asesinado un policía. Ahora la justicia dice tener detenidos a los posibles responsables pero los sindicalistas acusan de que se ha desatado una «caza de brujas» contra los disidentes al pro oficialista sindicato petrolero y que muchos operarios han sido despedidos.
El ministro del Interior, Aníbal Fernández, se negó a recibir a la esposa de un huelguista detenido a pesar de ir de la mano de Hebe de Bonafini, la mítica dirigente de Madres de Plaza de Mayo, de buena llegada a Néstor Kirchner.
Seguramente los asesinos del policía pueden ser identificados y procesados. Pero lo que no se analiza es el contexto que lleva a poblaciones, Las Heras no es una excepción, a situaciones límites.
En Santa Cruz, la provincia donde nació, creció y militó Kirchner, las grande petroleras imponen gran parte de sus deseos y el Estado provincial no bucea sobre el humor de habitantes de ciudades donde no hay ni siquiera cine y pululan los prostíbulos. Las Heras, no es un dato, menos, es la «capital de los suicidios».
Regresemos a San Vicente. El ataque contra la sede comunal no pudo ser impedido por unos 100 policías armados con escudos y palos, que sólo atinaron a lanzar algunos gases lacrimógenos y disparar balas de goma.
Pero no lograron hacer retroceder a los manifestantes.
Dice la crónica periodística que » un grupo violento rompió los vidrios con piedras y de la misma manera impidió que los bomberos avanzaran sobre el predio para combatir las llamas, que destruyeron la totalidad del edificio, documentos y mobiliario, según la primera evaluación realizada anoche por la Policía provincial»..
Un alcalde cuestionado por corrupto
Cuando los manifestantes avanzaron sobre la comisaría, ubicada junto a la Municipalidad, los policías se replegaron hacia ese edificio y posteriormente trasladaron a los detenidos que había allí alojados hacia otro lugar por temor a que también la dependencia fuera atacada e incendiada.
Un total de 22 policías resultaron heridos y un comisario fue derivado a Posadas con traumatismo de cráneo y una seria lesión en un ojo. Otro efectivo sufrió un fuerte golpe que le provocó un coágulo y debió ser operado. Por el lado de los manifestantes hubo tres lesiones leves, de acuerdo con el reporte de la Policía y 15 detenidos.
¿Por qué todo esto?. El conflicto comenzó hace dos semanas, cuando unos 400 productores agrícolas de San Vicente se concentraron frente a la Municipalidad para exigir la reparación de los caminos de tierra y la distribución de 99.000 pesos enviados a la comuna para paliar los efectos de la última sequía. Senderos en pésima condiciones impide el transporte de la producción zonal, tabaco y maderas especialmente.
Otras rutas están bloqueadas por productores forestales por reivindicaciones similares.
Desde la Policía señalaron que fue un grupo importante de manifestantes el que avanzó sobre el cordón policial e incendió la Municipalidad mientras el resto de la gente observaba desde la plaza.
Y no descartaron la posibilidad de que hayan participado grupos que lograron infiltrarse entre los productores y vecinos, aunque los lugareños descreen de esa hipótesis: aquí nos conocemos todos, responden.
Otros mencionan la posibilidad de una fuerte interna en el peronismo donde las tendencias jamás se amaron, como el detonante del ataque.
El episodio se produjo dos días después que un grupo de pobladores comenzara juntar firmas para llamar a un referéndum para revocarle el mandato al alcalde Luis Alberto Benítez. Desde hace varios años la Municipalidad de San Vicente –una de las ciudades más importantes de Misiones– está envuelta en permanentes crisis políticas.
Por caso, un ex intendente todavía es buscado por la Justicia por irregularidades cometidas durante su breve mandato; hubo varias intervenciones desde el Gobierno provincial y el propio Benítez había sido destituido el año pasado pero recuperó su sillón tras recurrir a la Justicia. Y el tribunal todavía no se expidió sobre la legalidad de su desplazamiento. Estos son los datos.
En declaraciones radiales, el jefe comunal del oficialista Frente Renovador dijo que «durante 90 días estuvieron instigando a la violencia casi todo el mes, de noche y de día, diciendo ‘vengan a la municipalidad’ y lograron que ayer (por el lunes) la gente se haya embriagado». Y acusó a una radio, a un canal de TV y a políticos que se le oponen de armar con «infiltrados» la pueblada ya que el colono agrícola no puede ser porque «es lo más pacífico que hay». Hay tela para cortar en estos incidentes tipo Fuenteovejuna.
¿Entra lo que ocurre con las asambleas de Gualeguaychú que se ha convertido en el nudo gordiano que no se sabe cortar, desde Paraná y Buenos Aires, para poder abrir una negociación argentino-uruguaya por las papeleras, en esta lista de crispaciones?
Es un asunto mucho más complejo porque en algún momento esa movilización fue alentada por el gobernador Jorge Busti. Se ha convertido en la carabina de Ambrosio. *
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