Pentágono malinterpretó mensajes iraquíes sobre armas de destrucción masiva
Los servicios de inteligencia estadounidenses malinterpretaron en 2002 los mensajes internos iraquíes sobre armas de destrucción masiva (ADM), lo que los llevó a pensar que estaban escondiendo armamento, cuando en realidad hablaban de obedecer a la ONU, según un artículo publicado por la revista Foreign Affairs en su sitio de internet.
Un mensaje que planteaba quitar el término «agentes nerviosos» de «las instrucciones radiales» fue citado por el ex secretario de Estado, Colin Powell, en su declaración del 5 de febrero de 2003 ante el Consejo de Seguridad de la ONU, como un ejemplo de la mala fe iraquí, indicó la revista.
El artículo, que ofrece extractos de un documento recientemente desclasificado por el Comando de Fuerzas conjuntas sobre Irak, menciona otro mensaje iraquí de 2002, que se refiere a instrucciones para «buscar en la zona que rodea el cuartel general y (la unidad) en busca de cualquier agente químico, asegúrense de que la zona esté libre de contenedores químicos, y escriban un informe al respecto».
«Los analistas estadounidenses interpretaron esta información a través del prisma de una década de engaño. No tenían forma de saber que esta vez la información reflejaba la intención del régimen de asegurarse de estar cumpliendo estrictamente con las resoluciones de la ONU», sostuvo el artículo.
La creencia equivocada de que Irak poseía armas de destrucción masiva, fue nutrida en parte por el propio ex dictador iraquí Saddam Hussein, quien temía que si se difundía que Irak no contaba con tales armas «eso alentaría a los israelíes a atacar», según la revista.
Pero a fines de 2002, ante la amenaza de una invasión, Hussein intentó persuadir al mundo de que Irak no contaba con armas químicas, biológicas o nucleares, y que estaba cooperando con los inspectores de la ONU.
«Pero tras años de confusión intencional», indica el artículo, «fue difícil convencer a cualquiera que Irak esta vez estaba diciendo la verdad».
El artículo, que será publicado en la edición de mayo y junio de la revista, fue escrito por un analista en Defensa, un analista militar, y un profesor de historia de una academia naval. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad