Finalmente, el nuevo Parlamento iraquí se reunirá el 19 de marzo
Paralelamente, el movimiento del jefe radical chiíta Muqtada Sadr anunció que ha postergado sin fecha una manifestación pro unidad prevista para el sábado en Bagdad, por «razones de seguridad».
Después de numerosos contactos con los chiítas conservadores de la Alianza Unificada Iraquí (AUI), ganadora de las elecciones, el Consejo Presidencial decidió celebrar la reunión inaugural del Parlamento el 19 de marzo.
La AUI «propuso aplazar una semana la primera reunión del Parlamento y el Consejo presidencial ha aceptado la propuesta para permitir un acuerdo con todos los partidos y la presencia de miembros de la AUI», afirmó ayer a la AFP el vocero del presidente Jalal Talabani, Kamiran Karadari.
El Consejo Presidencial está compuesto por el jefe del Estado kurdo, el sunita Ghazi al-Yauar y el chiíta Adel Abdel Mehdi.
La petición de aplazar la sesión fue formulada por la AUI, que cuenta con 128 escaños de un total de 275.
El jefe de Estado, opuesto a la ratificación del primer ministro chiíta Ibrahim Jaafari, candidato de la AUI, había propuesto inicialmente celebrar la sesión el 12 de marzo, conforme a la Constitución adoptada el 15 de octubre por referéndum.
Las fuerzas estadounidenses anunciaron por su parte que, en los tres próximos meses, transferirán los 4.537 detenidos en la prisión de Abu Ghraib, bajo control de EEUU, a otro centro de detención en Camp Cropper, cerca del aeropuerto de Bagdad, según el vocero estadounidense encargado de los centros penitenciarios, el teniente coronel Keir-Kevin Curry.
Esta prisión fue objeto de una fuerte controversia en 2004, por el escándalo de malos tratos infligidos a prisioneros iraquíes por parte de militares estadounidenses.
Se prevé el cierre de Abu Ghraib una vez hayan sido transferidos todos los detenidos, según el vocero.
Además de Abu Ghraib y Camp Cropper, que cuenta con 127 detenidos, EEUU controla los centros de Camp Bucca en el sur (8.607 detenidos) y Fort Suse en el Kurdistán (1.318 prisioneros).
El vocero militar estadounidense, teniente coronel Barry Johnson, declaró por su parte que la prisión de Abu Ghraib será transferida a las autoridades iraquíes. «Pero no podemos saber si van a utilizarla como prisión. Esa es su decisión», dijo.
Por su parte, Muqtada Sadr decidió aplazar sine die la manifestación prevista para el sábado en Bagdad a causa de la «situación de seguridad y los posibles ataques contra los manifestantes», según un alto responsable de su movimiento que quiso guardar el anonimato.
La manifestación debía reafirmar «la unidad y solidaridad de los iraquíes, sunitas o chiítas» y debía tener lugar en la plaza Ferdus, en pleno corazón de Bagdad, «símbolo» del lugar que ha «visto la caída de la estatua de Sadam Hussein» en abril de 2003.
En tanto, la violencia continuó ayer. Dieciséis iraquíes, entre ellos un agente de policía y dos soldados, murieron y más de 40 resultaron heridos en una serie de ataques, según el ministerio del Interior y fuentes hospitalarias.
Además, las autoridades anunciaron la ejecución de 13 insurgentes acusados de actos terroristas que habían provocado la muerte de «muchos ciudadanos inocentes».
Las primeras ejecuciones tras la caída del régimen de Sadam Hussein en abril de 2003, un kurdo y dos sunitas acusados de pertenecer al grupo islamistas Ansar al-Sunna, vinculado con la red de Al-Qaida, tuvieron lugar el 1 de septiembre de 2005.
La aplicación de la pena capital fue suspendida en marzo de 2003 por Paul Bremer, el entonces administrador estadounidense de Irak, pero fue restablecida el 30 de junio de 2004. *
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