Jornada sangrienta en Irak: 18 muertos y 50 secuestrados
Cincuenta empleados de una empresa comercial fueron secuestrados ayer en Bagdad por hombres vestidos con el uniforme de los comandos de la policía, en una nueva jornada sangrienta en el país, que políticamente sigue sumido en un callejón sin salida.
Según una fuente del Ministerio del Interior, los asaltantes irrumpieron en la sede de la compañía al Rewaq, situada en Zayuneh (este de Bagdad), y obligaron a los 50 empleados a seguirlos antes de llevárselos hacia un destino desconocido. También en Bagdad, el ejército estadounidense encontró en el interior de un minibus 18 cuerpos acribillados a balazos o con signos de estrangulación.
Las víctimas fueron transportadas a la morgue del hospital Yarmuk, en la capital iraquí, donde un periodista de la AFP constató que se trataba de un grupo de hombres de entre 25 y 35 años. Iban vestidos de civil y no llevaban documentos de identidad.
El ministerio del Interior informó que cuatro de ellos, iraquíes de la región de Abu Graib, al oeste de Bagdad, habían sido ya identificados por sus familias.
Además, otros nueve iraquíes –cuatro policías y dos soldados– perdieron la vida en una serie de atentados con explosivos y con coches bomba en la capital iraquí y en otras regiones del país, incluida la ciudad meridional de Basora, habitualmente tranquila.
Por otro lado, 19 iraquíes fueron detenidos en un control efectuado en la madrugada por el ejército iraquí y fuerzas especiales del Ministerio del Interior en Baaquba, a 60 kilómetros al noreste de Bagdad. Según fuentes militares del país se confiscaron armas y explosivos. Un soldado estadounidense falleció el martes en un ataque cerca de Tall Afar, en el norte de Irak. Esta muerte eleva hasta al menos 2.302 el número de soldados del ejército de Estados Unidos y personal asimilado fallecidos en Irak desde la invasión de marzo de 2003, según un balance de la AFP basado en las cifras del Pentágono. *
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