Imponente manifestación en apoyo de Aníbal Ibarra
Llamativamente, lo por ahora decidido por la SJ, que debía, en rigor, dictar sentencia el próximo 10, lo decidió entre gallos y medianoche cuando Ibarra exhibía apoyo popular el jueves al reunir más de 30 mil personas en apoyo a su regreso a la jefatura de gobierno. La movilización, que superó, dicen, las expectativas de sus promotores, fue motorizada diversos partidos políticos –del kirchnerismo al radicalismo o el socialismo– y de una gran cantidad de organizaciones sociales.
El propio Ibarra encabezó la marcha en la que insistió en que el proceso en su contra es un intento de golpe institucional de la derecha, pero en esta ocasión se abstuvo de personalizarla en Mauricio Macri, el líder del porteño partido Compromiso para el Cambio que tiene la primera minoría de diputados de la Legislatura local.
Además, insistió pero ayer Ibarra, la derecha cuenta con la compañía de una izquierda «que supone que esta haciendo la revolución».
«Nunca imaginamos que al comienzo del siglo XXI íbamos a hablar de un golpe institucional en Buenos Aires», dijo Ibarra al final de la movilización, en la Plaza de Mayo. Lo aplaudió una multitud: unas 35 mil personas. Más de 40 mil, según los organizadores.
Ibarra se mostró junto a referentes de la cultura, del deporte y de los derechos humanos. Al iniciar su discurso, especialmente le agradeció a Estela de Carlotto, presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo. A su vez, Carlotto, que fue la primera oradora afirmó: «Acompañamos a Ibarra en nombre de nuestros hijos desaparecidos, porque dieron la vida para que nadie interrumpa arteramente un proceso legal».
Aclaremos: la tragedia de la disco Cromagnon donde en diciembre de 2004 murieron 194 jóvenes, ha sido el pretexto para promover el juicio político, pero en este proceso nada se avanzó en conocer a los responsables del drama. El análisis puntual está a cargo de un juzgado, que tiene ya procesados al dueño del local, a los musicantes que usan bengalas en sus recitales («Callejeros», un conjunto de rock), policías, bomberos y funcionarios de segunda línea de la administración comunal. No existe en los tribunales ningún cargo contra Ibarra.
Por ello, la consigna central fue la reposición del funcionario suspendido ya que fue votado para que cumpla su mandato hasta diciembre de 2007.
Pese a que la movilización tuve fuerte apoyo de aparatos políticos, no es sencillo reunir la multitud que cubrió parte de Plaza de Mayo y varias cuadras de la Avenida de Mayo. Los analistas estiman que Ibarra tiene muy fuerte respaldo público, que le permite sostener que el juicio político «va en contra de la Justicia y de la ciudadanía».
Si este respaldo popular influirá sobre los «jueces» de la SL, es lo que se decide en la semana que viene. Sigue, abierto el final. *
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