Morales enfrenta a la derecha para evitar postergación de Constituyente

El presidente de Bolivia, Evo Morales, enfrentaba ayer las demandas de una organización civil de la región de Santa Cruz que le acusa de oponerse a las autonomías provinciales, mientras se batía contra la oposición derechista para evitar la postergación de la Asamblea Constituyente. El mandatario intentaba contrarrestar al político-empresarial Comité Pro Santa Cruz (CPSCZ), cuyo titular, Germán Antelo, se dijo «decidido a luchar» por la defensa de un régimen de autonomías departamentales (provinciales).

Radicalmente opuesto al poder central de La Paz, Santa Cruz «irá solo o acompañado» al referendo autonómico, pautado para el 2 de julio, «pese a quien pese y pase lo que pase», advirtió Antelo.

«El tema autonomía es importantísimo para nuestro país», contestó el gobernante que, a contrapelo del CPSCZ, propugna autonomías no sólo departamentales, sino provinciales y hasta comunales.

Morales acusa al CPSCZ de intentar replicar el modelo centralista de La Paz a nivel departamental y se opone al carácter vinculante del referendo, principal demanda del CPSCZ, porque limitaría el mandato de la Asamblea Constituyente y «podría dividir» Bolivia.

Representantes de los departamentos de Oruro, Chuquisaca y Tarija, también pidieron que los resultados del referendo autonomista tengan carácter vinculante.

El mandatario atendía otro frente en Santa Cruz, sede de los productores de oleaginosas (Anapo) que acusaron al gobierno de La Paz de no tratar de evitar que Colombia, que importa anualmente 160 millones de dólares en productos de soja bolivianos, abra su mercado a Estados Unidos en el Tratado de Libre Comercio (TLC) suscripto el martes entre Washington y Bogotá. El presidente de Anapo, Carlos Rojas, temiendo la pérdida de 120.000 empleos directos e indirectos, llegó a amenazar a la administración de Morales: «No nos vamos solos, nos vamos con el gobierno».

Uno de los encargados de negociar un TLC con Estados Unidos, Julio Alvarado, renunció acusando al gobierno de «irresponsable» en el manejo de las negociaciones. Además de lidiar con el CPSCZ y los empresarios soyeros, Morales intentaba imponer su poder para que el Congreso apruebe una ley de convocatoria a la Asamblea Constituyente. El mandatario acusó al opositor Poder Democrático y Social (Podemos), del ex presidente derechista Jorge Quiroga, de boicotear la aprobación de la ley de convocatoria, que trata desde el miércoles el bicameral Congreso boliviano.

Podemos y el Movimiento Al Socialismo (MAS), de Morales, se han enfrentado sin embozos en el plenario.

Una reunión de líderes de brigadas (representaciones) regionales acreditadas en el Parlamento intentaba alcanzar acuerdos sobre el número de asambleístas y formas de elección de éstos.

Oposición y oficialismo discrepan además sobre los principios de cesación y pérdida de mandato constituyente, los términos de la mayoría absoluta y hasta la papeleta de sufragio.

Tras un eventual acuerdo en estos puntos, los representantes regionales abordarán el espinoso tema de la pregunta que se formulará en el referendo sobre autonomías y el alcance del carácter vinculante que Santa Cruz propugna, informó el senador conservador Wálter Guiteras.

En medio, un autodenominado ‘Estado Mayor del Pueblo’ (EMP), organización civil que Morales fundó en 2000, durante sus luchas con los cocaleros de la zona de Chapare, anunció movilizaciones sociales y campesinas para «defender» la realización de la Asamblea Constituyente, con la cual el gobernante se propone reestructurar el Estado.

El EMP denunció que Podemos se ha propuesto «torpedear» la aprobación de una ley de convocatoria a la Constituyente que viabilizaría la elección popular de asambleístas de antemano pautada para el 2 de julio. *

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