Brasil y Francia en la lucha mundial contra la pobreza
Esto lo vi por la televisión francesa el último día de febrero. Se reunieron en París los representantes de 95 países y el secretario general de la ONU, más 60 organizaciones no gubernamentales y responsables de empresas en un foro de dos días enmarcado en el programa de acción internacional contra el hambre y la pobreza, que incluye proyectos para enfrentar las pandemias de sida, malaria y tuberculosis. La iniciativa fue lanzada originalmente por el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva y en forma inmediata adhirieron a la misma países como Francia y Chile. En la trasmisión desde la capital francesa se destacaron las intervenciones de los presidentes Chirac y Lula.
Combate a la pobreza y a las enfermedades
Esta última fue leída por su ministro de Relaciones Exteriores, Celso Amorim, en la sesión de apertura. Respecto a los orígenes de la propuesta, cabe recordar los conceptos del vicecanciller brasileño Samuel Pinheiro Guimarães en un trabajo que acaba de ser difundido en nuestro país acerca de las realizaciones de los tres años del gobierno brasileño. Dice así: «En una acción complementaria de los planes sociales internos de reducción de las desigualdades Brasil, en compañía de Chile, Francia y España, lanzó en 2004 en Nueva York la Iniciativa Mundial contra el Hambre y la Pobreza, a la que se sumaron de inmediato 50 jefes de Estado (ahora el número prácticamente se ha duplicado), en busca de la identificación de mecanismos financieros innovadores y adicionales que permitan la ejecución de programas de asistencia y desarrollo económico en beneficio de los más de 800 millones de personas que viven por debajo de la línea de pobreza en todo el mundo».
El presidente brasileño llevó este tema prioritario de la humanidad a los grandes foros internacionales, como el de Davos, los encuentros del G-8, el encuentro de Brasilia con los países árabes, y fue promovido incesantemente en sus viajes por Africa y Asia.
Por otra parte, en el trabajo de Pinheiro Guimarães este tema se relaciona con la política interna del gobierno para reducir el hambre y la pobreza en el país. Señala al respecto que «el número de familias que recibe la Bolsa Familia alcanzó a 8,7 millones, o sea cerca de 50 millones de personas». También detalla las realizaciones de los programas Luz para Todos y Saneamiento para Todos, la construcción de 110 mil cisternas en el semiárido nordestino, la reducción de la mortalidad infantil, el asentamientos de 240 mil familias campesinas, los programas de agricultura familiar, la demarcación de tierras indígenas en una superficie superior a Portugal, los 37 millones de alumnos en el programa de alimentación escolar, las vacunaciones infantiles, las mejoras de la asistencia en salud pública, el aumento de los puestos de trabajo y el salario mínimo equivalente a 156 dólares, entre otros.
Iniciativas de financiación
En el mensaje de Lula a París se destaca que la lucha contra la pobreza «pasa por la batalla contra enfermedades como el sida, la malaria o la tuberculosis», que según el canciller francés Philippe Dousty-Blazy matan al año unos 6 millones de personas. Kofi Annan recordó que en mayo la Asamblea General de la ONU celebrará un encuentro sobre el sida, que de las 6,5 millones de personas que requieren remedios contra esta enfermedad apenas un millón tiene acceso a los anti-retrovirales adecuados, e instó a los países a unirse al proyecto de Francia y Brasil para gestionar un mecanismo internacional de compra de medicamentos, capaces de garantizar una demanda solvente y estable a los fabricantes, lo que permitiría elevar los volúmenes de producción sin merma de la calidad y disminuir los costos.
El presidente Chirac expuso con énfasis una iniciativa en materia de financiación consistente en gravar los billetes de avión para crear un fondo destinado a la compra de medicamentos. En Francia el impuesto empezaría a aplicarse en julio, con un rendimiento previsto de 200 millones de euros al año. Ya han aparecido resistencias, pero el proyecto marcha. Chile, Noruega y Gran Bretaña están implementando un mecanismo semejante, mientras Brasil, Nicaragua y la República Democrática del Congo se sumarán en breve. A un grupo de países presidido por Noruega y Brasil se le encomendó analizar los diferentes medios de recaudar fondos.
La vieja propuesta de Attac
Otras modalidades debatidas a tal fin van desde formas de cooperación entre el sector público y el privado hasta loterías internacionales. Otras vertientes acuden a impuestos a la compraventa de armas y a transacciones financieras internacionales. En este último caso, reverdece una vieja idea de Attac, que tuvo amplia repercusión hace unos años y resurge con esta finalidad concreta. *
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