Escrito por: KAMAL TAHA - BAGDAD, AFP
Los atentados violentos, que además provocaron la muerte de dos soldados británicos en Amara, al sur del paÃs, y de dos policÃas iraquÃes en el norte, coincidió con una nueva audiencia del proceso contra Saddam Hussein, marcada por la presentación de pruebas contra el ex dictador.
La capital iraquà se vio sacudida por una oleada de atentados pese a que el gobierno en funciones decidió desplegar tanques por toda la ciudad para mantener una calma precaria, inestable desde el atentado del pasado 22 de febrero contra una mezquita chiÃta en Samarra, que provocó enfrentamientos que cobraron la vida de 379 personas, despertando el espectro de una posible guerra civil.
Por la tarde, un coche bomba explotó cerca de un templo chiÃta y de un mercado de aves en el barrio Hurriya de Bagdad, causando 25 muertos y 43 heridos, informó el ministerio del Interior.
Este ataque fue precedido en la jornada por tres atentados simultáneos en barrios de religión mixta en Bagdad, matando al menos a 30 iraquÃes e hiriendo a otros 130, según fuentes policiales y médicas.
Seis personas perdieron la vida y 18 resultaron heridas tras la explosión de un coche bomba en el mercado chiÃta de Karrada, en el centro de Bagdad.
Otro de los atentados fue perpetrado cerca de una oficina de correos en el barrio bagdadà de Jadida, al sureste de la capital, en hora de gran afluencia de público. Al mismo tiempo, un kamikaze hizo detonar un cinturón con explosivos en una cola de una gasolinera del barrio de Amina.
Ambos atentados dejaron 24 muertos y 112 heridos.
En alusión a la oleada de violencia que sacude el paÃs desde el atentado del pasado 22 de febrero el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, afirmó que los iraquÃes “deben elegir entre el caos y la unidad”. Afirmó asimismo que habÃa obtenido el compromiso de los principales dirigentes de las comunidades iraquÃes de que obrarÃan para retornar a la calma.
Por su parte, el primer ministro iraquà Ibrahim Jaafari, de visita en TurquÃa, subrayó que “la situación está bajo control” y que “los acontecimientos no afectarán de manera violenta a la formación de un nuevo gobierno”, que se está gestando desde hace tres meses tras las elecciones generales.
Por otro lado, un atentado con explosivos provocó diversos daños materiales en la tumba del padre de Saddam Hussein, Hussein Majid, en Tikrit, al norte de Bagdad, informó la policÃa.
La explosión tuvo lugar mientras se retomaba el proceso contra Saddam Hussein y siete de sus lugartenientes ante el Alto Tribunal Penal situado en la llamada zona verde (de alta seguridad) de Bagdad.
La jornada judicial estuvo marcada por la presentación por parte del fiscal Jaafar Musaui de la copia de una carta firmada por Saddam Hussein que aprueba la condena a muerte de 148 aldeanos chiÃtas tras el ataque contra su cortejo en Dujail, al norte de Bagdad, en 1982.
Dos abogados, Khalil Dulaimi y Khamis al-Obeidi abandonaron la sala con lo que el proceso tuvo que continuar con letrados de oficio.
Durante la presentación de estos documentos, ninguno de los acusados puso en duda su autenticidad. Saddam Hussein simplemente cuestionó algunos detalles.
“Estos hombres fueron condenados a muerte sin poder asistir a su proceso y sin, claro está, poder defenderse”, lanzó el procurador.
El ex dictador y los otros dignatarios están acusados por la matanza de 148 chiÃtas en hechos ocurridos en los meses y años después de un ataque contra el cortejo presidencial en 1982 en Dujail, al norte de Bagdad.
Todos podrÃan ser condenados a muerte, si bien se declararon no culpables. *
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