La medida es compartida por los otros siete acusados

Saddam Hussein anunció que hace 3 días inició una huelga de hambre

En Basora (a 550 kilómetros al sur de Bagdad), el consejo local exigió la retirada de las tropas danesas de la provincia hasta que el gobierno de Dinamarca se disculpe por la publicación de las caricaturas de Mahoma.

La petición fue inmediatamente rechazada por el ministro danés de Defensa, Soeren Gade.

El consejo local también decidió «el boicot a las tropas británicas y danesas desplegadas en la región», una medida «aplicable inmediatamente» y que «permanecerá en vigor hasta nueva orden».

Saddam Hussein y sus lugartenientes comparecieron ayer en la duodécima audiencia de su proceso ante el Alto Tribunal Penal. Juzgados por la matanza de 148 chiítas en 1982 en Dujail, al norte de Bagdad, pueden ser condenados a muerte, aunque se han declarado no culpables. «Estamos en huelga de hambre desde hace tres días», dijo el presidente derrocado durante la audiencia, sin precisar las razones. El proceso fue aplazado al 28 de febrero.

La defensa boicotea al tribunal desde el comienzo del proceso, abierto el 19 de octubre. Los abogados exigen en particular la destitución del juez Rauf Abdel Rahman. La jornada estuvo de nuevo marcada por los intercambios de comentarios entre el juez y los acusados.

El ex administrador estadounidense Paul Bremer «os ha colocado en ese puesto», le espetó Saddam Hussein al presidente del tribunal. «Cada día se repite lo mismo y se presentan testigos. No es un proceso sino una serie de televisión», afirmó.

El jefe del tribunal trató de hacerlo callar golpeando con su martillo sobre la mesa. «Â¡Deberías golpearte la cabeza con ese martillo!», exclamó el antiguo dictador. El tribunal atendió sobre todo la comparecencia de dos testigos, antiguos responsables de los servicios de inteligencia, que afirmaron no saber nada del caso y que testificaban contra su voluntad.

En cuanto a los ataques violentos, 15 personas murieron ayer en Irak. El jefe de la tribu chiíta de los Hayalin, su hijo y nueve obreros iraquíes murieron en una emboscada en el sur de Balad (a 70 kilómetros al norte de Bagdad), y otras cuatro personas resultaron heridas en el ataque, entre ellas otros dos hijos del jeque chiíta.

Un comandante del ejército iraquí y su hijo murieron en la región de Taji (a 40 kilómetros al norte de Bagdad), mientras que en Tikrit (a 180 kilómetros al norte de la capital), un hombre que trabajaba como abastecedor del ejército iraquí fue asesinado por hombres armados.

En Bakuba, a 60 kilómetros al noreste de Bagdad, un policía murió y otros cinco resultaron heridos durante un ataque contra su puesto de control al sur de la ciudad. Además, se encontraron cuatro cadáveres en diferentes sectores de la capital iraquí.

Por otro lado, el ministro alemán de Relaciones Exteriores, Genrot Erler declaró que su gobierno redoblaba los esfuerzos para tratar de contactar con los secuestradores de dos ingenieros alemanes raptados el 24 de enero en Irak, después de surgieran nuevas amenazas de muerte contra ellos. El grupo Ansar al-Tawhid wal Sunna amenazó el lunes por la noche con matarles si el gobierno no accedía a sus peticiones. El 31 de enero, el grupo había lanzado un ultimátum de 72 horas para que Berlín cerrase su embajada en Bagdad. *

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