Arremetió contra EEUU y acusó a Francia, Gran Bretaña, Rusia y China de "títeres"

El presidente Ahmadinejad desafía a potencias mundiales

Ahmadinejad arremetió especialmente contra el gobierno de Estados Unidos, pero también atacó a los otros países miembros permanentes del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, Francia, Gran Bretaña, Rusia y China, a los que acusó de «títeres».

Ahmadinejad, durante un acto en Bushehr, en el suroeste de Irán, donde se encuentra la primera central nuclear iraní, sostuvo que su país no se doblegará «frente al lenguaje de la fuerza de algunos países que suponen ser todo el mundo».

El mandatario, precisamente en la vigilia de la reunión que se realizará hoy en Viena, en la sede de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) de la ONU, confirmó que proseguirá con el programa nuclear de su gobierno.

En ese contexto, pidió que el gobierno estadounidense sea sometido a procesos penales, y lo acusó de estar «involucrado» en «cada parte del mundo donde hay guerra y represión» y de haber «desencadenado una guerra mundial que costó 60 millones de muertos».

Ahmedinejad dijo que el mandatario estadounidense, George W. Bush -a quien llamó «aquel hombre» sin nombrarlo- acusó a la nación iraní entera y no al gobierno, de «violaciones a los derechos humanos y de represión de la libertad».

«Pero quiera Dios -agregó el presidente iraní- que en un próximo futuro sean procesados en tribunales aquellos que sostienen a los regímenes más corruptos y criminales, que ayudan a destruir las casas de los palestinos y a cometer los actos más criminales e inhumanos contra el pueblo palestino oprimido».

El mandatario respondió así al presidente Bush, quien anoche, durante el discurso sobre el Estado de la Unión había descrito a Irán como «una nación mantenida como rehén por una pequeña elite clerical que aísla y reprime a su pueblo».

«El régimen -había dicho Bush- patrocina el terrorismo en los territorios palestinos y en el Líbano y esto debe terminar. Además el gobierno iraní está desafiando al mundo con sus ambiciones nucleares y las naciones del mundo no deben consentir a ese regimen la obtención de armas nucleares». Pero Ahmedinejad extendió los cuestionamientos al resto de los principales actores de las presiones contra el programa nuclear de su país.

En ese sentido desafió a «las potencias títeres y algunos países que quieren aplastar a nuestro pueblo», a las que advirtió que la nación iraní no cederá ante su «falsa propaganda».

«El enemigo -dijo- no quiere nuestro desarrollo científico y tecnológico. Pero la nación iraní continuará sobre el camino hacia la plena realización de sus derechos».

Entre los derechos que las autoridades de Teherán reivindican constantemente está el de dotarse de un propio programa nuclear. Ahmadinejad dijo que la central de Bushehr, construida por técnicos rusos con una capacidad de 1.000 megawatt, entrará en funciones a fines de 2006 y que Teherán pretende construir numerosas otras plantas para llegar a producir 20.000 megawatt de electricidad por la energía nuclear. El lunes por la noche en Londres, los cinco países miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU (Francia, Gran Bretaña, Estados Unidos, Rusia y China) y Alemania, se expresaron a favor de remitir el caso iraní a ese mismo Consejo, que puede aplicar sanciones.

Las afirmaciones del presidente iraní fueron reforzadas por las autoridades del Ministerio de Relaciones Exteriores, quienes sostuvieron que esos seis países conforman un «club» que «domina al mundo contra la determinación de los pueblos».

A través de un comunicado el ministerio precisó que esos países emitieron un documento «contrario a todas las normas internacionales reconocidas» al tomar esa decisión.

Este comunicado es la primera toma de posición directa de Irán contra Rusia y China en la pulseada sobre el programa nuclear de Teherán, por el cual ya había criticado con dureza a Estados Unidos y a los países europeos.

No obstante, el gobierno chino volvió a pronunciarse ayer a favor de una salida negociada en el ámbito de la Agencia Internacional para la Energía Atómica (AIEA) sin la necesidad de llegar a una intervención del Consejo de la ONU En tanto, el ministro de Relaciones Exteriores francés, Philippe Douste-Blazy advirtió que el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas puede decidir la imposición de sanciones a Irán el mes próximo.

«En marzo, el Consejo de Seguridad será capaz de actuar si es necesario. Es concebible la entera gama de sanciones», dijo el ministro al diario francés Le Parisien.

Asimismo, el presidente del parlamento iraní, Gholamali Haddad Adel, afirmó ayer que «si esta cuestión continúa, el gobierno debe retomar el enriquecimiento de uranio».

«En base a una ley aprobada el año pasado por el parlamento -afirmó el presidente de la asamblea, citado por la agencia Irna- el gobierno debía suspender todas las iniciativas voluntarias en caso del envío al Consejo de Seguridad. Entonces (ahora) debe iniciar el enriquecimiento». *

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