El gas será motivo de discusiones futuras

Evo Morales y Néstor Kirchner con fuertes acuerdos políticos

Ocurrió ayer en el encuentro que mantuvieron en la Casa Rosada en el marco de aledaños coloridos por la presencia de piqueteros y muchos residentes del país del altiplano que hicieron oír sus instrumentos típicos o lucir trajes coloridos y bailes originales.

No se firmaron acuerdos, se dejaron sentadas las bases para las futuras negociaciones. La visita culminó la gira por cuatro continentes que Evo Morales realizó en las últimas semanas y que comenzó en Cuba.. La importancia de la visita la subrayó Kirchner colocando en la mesa a su canciller, Jorge Taiana, a la ministra de economía, Felisa Miceli, al titular de Planificación Federal, Julio De Vido y al jefe de Gabinete, Alberto Fernández.

Después, el argentino y varios de los ministros mencionados volaron a Brasil para su primera visita oficial y donde no solamente mantendrá conversaciones e importantes negociaciones con Lula, sino que hablará con Hugo Chávez donde lo que ocurre en el Mercosur con los gestos de fastidio oídos especialmente desde Montevideo, serán el marco de fondo.

La adhesión de Bolivia al Mercosur simplemente fue mencionada en el encuentro entre los presidentes. Bolivia es socio no pleno pero Morales ya había anticipado que dar ese paso, como lo dio Venezuela requiere de negociaciones futuras. Más inmediato parecen ser los acuerdos estratégicos energéticos, que para los analistas sientan las bases de otra manera de construir el proceso de integración sudamericana.

Aunque no puntualmente, ayer el gas boliviano tuvo presencia omnipresente. Sobre su precio, Morales afirmó a la prensa reunida en la Casa Rosada que estuvo ausente en el diálogo porque los temas de cooperación y bilaterales recién «se comenzarán a discutir la próxima semana».

De todas maneras, ratificó que buscará un aumento «en la cantidad» que su país exporta a Argentina, y también en el precio.

No es poco que Evo, vestido de camisa celeste y pantalón negro, haya definido a Kirchner como «compañero y hermano», o que, jocosamente claro, destacara que con el argentino » tenemos algo de parecido: los dos tenemos nariz grande. Quien sabe seamos hermanos. Habría que investigar de donde venimos», comentó, provocando la hilaridad de la concurrencia.

Más formalmente, Morales destacó que «hay muchas coincidencias en temas políticos, económicos y sociales» con Kirchner y subrayó su acuerdo de la manera con que Kirchner resolvió el pago de la deuda externa con el FMI. «Yo le pregunté cuál es el secreto para resolver los problemas», dijo Morales, y señaló que Kirchner le respondió que «hay que estar al lado del pueblo». La situación de casi dos millones de bolivianos residentes en este país fue parte de la charla.

La reunión tuvo como objetivo fundamental despejar los fantasmas que surgieron en la relación bilateral cuando Buenos Aires había quedado afuera de la extensa gira que realizó antes de asumir el cargo. Morales había llegado al sector militar del aeroparque metropolitano Jorge Newbery a bordo del avión presidencial Tango 10, que el Gobierno argentino le envió como gentileza. En la terminal aérea lo esperaban militantes de organizaciones piqueteras con banderas bolivianas y argentinas. Desde allí, partió hacia la Casa Rosada.

Evo emitió una vez más señales de que dará seguridad jurídica a las empresas que inviertan en su país y que respeten la nueva realidad política y social que se abrió en su país, mensaje de apertura incluso para los EE.UU., siempre que no quieran tratar a los bolivianos como ha ocurrido en el pasado cercano.

Al respecto sentenció que «Latinoamérica no puede seguir siendo la alfombra de EE.UU.». Y repitió: «En nuestro Gobierno no sólo vamos a respetar la propiedad privada. Vamos a garantizar que los inversionistas privados puedan recuperar la inversión. Y también tienen derecho a las ganancias».

«Si el Imperio quiere apoyarnos, bienvenido sea el apoyo. Con EE.UU. queremos acuerdos, pero no de subordinación, porque jamás vamos a someternos» dijo Morales

Morales confirmó que Kirchner y otros nueve jefes de Estado confirmaron que con llegarán a La Paz para cuando asuma la primera magistratura el próximo domingo 22 de enero y que tiene «muchas ganas de recibir al compañero Fidel Castro» en el acto de su asunción.

«Si viene Fidel Castro serán 11″, agregó, recordando que el mandatario cubano, hasta último momento, no informa sobre sus desplazamientos. «Ojalá Fidel esté presente. Yo tengo muchas ganas de recibir al compañero Fidel en Bolivia. Cuando me reuní con él, le dije en broma a Fidel: ‘si usted no viene a la transmisión de mando, yo no voy a jurar»‘.

El presidente electo, asimismo, recordó el carácter étnico diverso de Bolivia y su decisión de armonizar a todos los sectores en una futura Asamblea Constituyente. «Buscamos vivir en la unidad de la diversidad, porque los bolivianos somos diversos. Algunos somos negros, otros blancos, otros morenos. «Nuestro movimiento indígena no es excluyente, pese a que hemos sido excluidos», afirmó. «Vamos a ir apostando a acabar esa exclusión, para unir a los bolivianos, pero democráticamente». *

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