La derecha dice que el gobierno avanza sobre las libertades

El rumor del verano: la supuesta enfermedad del presidente Kirchner

Como hay silencio de tumba sobre que hace o no hace cuando no está en la Rosada el Presidente, el rum rum se agiganta. Kirchner no volvió de sus vacaciones de fin de año que al parecer prologará hasta el lunes o martes y eso solo hizo recrudecer las versiones sobre su estado de salud.

El diario «Clarín» subrayó ayer que «tanto Kirchner, como su esposa la senadora Cristina Fernández han hecho un culto del resguardo de sus respectivas intimidades, al punto que la quinta de Olivos pasó a ser en forma exclusiva la casa habitación del matrimonio (y no) como un segundo ámbito de ejercicio del poder».

«Pero al Gobierno se le va la mano con el silencio de radio ya que termina creando un problema de comunicación. En un país presidencialista como la Argentina la actividad del Presidente siempre es noticia, incluso cuando descansa como es el caso», agrega.

Los mismos problemas de comunicación ocurrieron en abril de 2004 cuando Kirchner enfermó de gastroduodenitis, o cuando sucedió la tragedia de Cromagnón, la disco que dejó un saldo de 194 muertos. En esas oportunidades Kirchner estaba en Santa Cruz y costó saber qué estaba pasando con el Presidente».

Se sabe que el Presidente hace culto de sus descansos dominicales: han sido excepcionales sus actividades públicas un feriado. Y claro, queda un vacío informativo que se trata de llenar con polémicas entre altos funcionarios con dirigentes de la oposición o más bien de parte de ella.

Por caso ayer el jefe de Gabinete, Alberto Fernández descalificó al dirigente de centro-derecha, Ricardo López Murphy, quien propuso formar un frente republicano porque las instituciones, sostiene, están amenazadas.

Que un sector de la derecha sostenga eso no es novedad. Ayer Julio Ramos, director de Ambito Financiero avanza más y escribe que la propuesta oficial para modificar el Consejo de la Magistratura para controlarlo, » es un paso más grave de inconstitucionalidad que justificaría los calificativos (dichos por diversos dirigentes opositores) mesianismo, fascismo, regresión política o directamente (sic) primer escalón de descenso a una dictadura».

Esas posturas tienen réplicas pero no qué hace el Presidente estos días. Y como suele ocurrir al silencio oficial lo cubre el rumor: que Kirchner estaría enfermo y hasta se especula con un supuesto viaje a los EEUU para tratarse de su afección en el colon.

Algunos de esos dichos arriesgan que en rigor los médicos norteamericanos vendrían en febrero para revisar al jefe de Estado. Más, que llegará una nueva embestida contra el vicepresidente, Daniel Scioli, quien antes de finalizar 2005 tuvo un entrevero con la senadora Cristina, porque no lo quieren sentado en la poltrona de Rivadavia ante un eventual largo tiempo de convalecencia de Kirchner.

Ante semejante panorama, Clarín consultó al médico personal del Presidente el doctor Luis Buonomo, quien también permanece en la villa turística de El Calafate. Visiblemente molesto por la versión, Buonomo desmintió cualquier enfermedad de Kirchner: «Es un disparate, no sé de dónde salen esas cosas», dijo y destacó que «el Presidente está fantástico, muy tranquilo, camina, descansa. Hace dos días que ni siquiera me han llamado por teléfono», desde la casa de Kirchner ilustró.

Para evitar cualquier suspicacia sobre un tema sensible como es la salud del Presidente, su médico personal aclaró que Kirchner padece de colon irritable, «algo que está perfectamente controlado».

A propósito de este asunto, Kirchner se sometió en marzo del año pasado a un chequeo de rutina en el Hospital porteño Argerich que arrojó resultados positivos. Pero será uno de los asuntos que se avecinan, que será recurrente acaso combinado con esa idea de algunos círculos opositores de que Argentina camina hacia una dictadura.

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