La Plaza de la Revolución fue el escenario de las festividades

Cuba inició los festejos por el 47 aniversario de la revolución

La Plaza de la Revolución José Martí y sus alrededores, centro político de Cuba, fue el escenario de las festividades, que iniciaron desde muy temprano con una gigantesca feria agropecuaria.

Miles de personas, llegados de toda La Habana, se aglomeraron en la compra de vegetales, verduras y frutas para la cena de celebración del Año Nuevo, aunque también con la intención de abastecerse de alimentos vendidos a precios subsidiados, aún más baratos de lo usual.

El programa incluyó un espectáculo artístico para niños bajo la efigie del Che Guevara, que está en la fachada del Ministerio del Interior, en el cual actuaron unos 450 artistas y grupos.

Hacia el mediodía, por la gran avenida lateral, fue realizado un desfile de comparsas, a las que se sumaron bandas rítmicas, ciclistas, patinadores y el cuerpo motorizado de la policía.

La Plaza de la Revolución también sirvió de escenario para un festival deportivo con exhibiciones de baloncesto, voleibol, fútbol, boxeo ciego, tracción de soga y carreras de zancos.

También fueron realizadas funciones circenses y la proyección del filme de dibujos animados «Vampiros en La Habana», del director Juan Padrón, en el Teatro Nacional, uno de los edificios que rodea la Plaza de la Revolución.

Dos libros se presentaron en el Memorial José Martí y en el teatro de la Biblioteca Nacional: «Don Quijote de la Mancha: Antología anotada», de Miguel de Cervantes Saavedra y con prólogo del Premio Nobel de Literatura, José Saramago, y «Apocalipsis según San George», del escritor Eliades Acosta.

Además, en la explanada de la Plaza se presentaban esta tarde grupos muy populares entre los jóvenes y, como colofón nocturno, habrá un concierto de música popular en la Plaza, en el que actuarán las orquestas «Los Van Van de Juan Formell» y la de «Paulo FG», como plato fuerte.

A diferencia de las actividades para celebrar por todo lo alto el 47 aniversario del triunfo de la revolución y la llegada del Año Nuevo, la Navidad se vivió en Cuba con un mínimo entusiasmo.

La tradición de la Navidad comenzó tímidamente en la isla comunista desde que fue autorizada la celebración por el Gobierno de Fidel Castro, tras la histórica visita del Papa Juan Pablo II, en enero de 1998.

Oficialmente nada se menciona de la Navidad, aunque desde la visita de Juan Pablo II, las relaciones entre el Gobierno de Cuba y las Iglesia son de convivencia, e incluso este año varias entidades oficiales auspiciaron conciertos navideños en plazas públicas. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje