Carlos "Chacho" Alvarez será el nuevo jefe político del Mercosur
Los dos mandatarios se encontraron ayer en Iguazú para rememorar los 20 años del lanzamiento del proceso de integración que entonces protagonizaron Raúl Alfonsín con José Sarney e intercambiaron gestos visibles de acercamiento, de buena relación personal dispuestos a aventar las versiones que tienden a demostrar lo contrario.
Los dos ex mandatarios estuvieron presente en los actos centrales de esta recordación, pretexto para quitar del medio la mayoría de las diferencias bilaterales. Algunas, como los deseos de Brasil de integrar como miembro, cosa que Argentina no respalda, no estuvo en la agenda.
Kirchner y Lula, suscribieron una serie de acuerdos bilaterales pero desacuerdos considerados «técnicos» y el reemplazo en el gobierno argentino del ministro de Economía Roberto Lavagna, determinó que se acordara excluir la creación de salvaguardias a la importación -reformuladas bajo el nombre de cláusula de adaptación competitiva (CAC) de la veintena de protocolos por firmarse.
Del asunto en trámite de precisión, será abordado en Montevideo cuando Kirchner con Lula participen de la Cumbre del Mercosur el 7 y 8 próximos. Para entonces, ya no estará Eduardo Duhalde como titular del Consejo de Representantes Permanentes del Mercosur porque lo ocupará en el futuro el ex vicepresidente Carlos «Chacho» Alvarez. De acuerdo a lo informado, Alvarez asumirá el cargo en los primeros días de diciembre, durante un encuentro de mandatarios a realizarse en Montevideo.
Va de suyo que para que prosperara este desembarco de Chacho Alvarez, como otro paso de Kirchner en incorporar a sus filas a dirigentes no peronistas, fue necesario el acuerdo de todos los países miembros del bloque. Por eso Kirchner agradeció a Brasil y los restantes miembros por el «consenso» brindado a la hora de definir al sucesor de Duhalde.
En una conferencia de prensa los dos mandatarios se deshicieron por exhibirse amigos y dispuestos a apoyarse mutuamente. En tanto Kirchner juzgó de «imprescindible» la integración de ambas economías, Da Silva ratificó el apoyo brasileño a las negociaciones argentinas con el FMI y aseguró que ambas naciones «forman una alianza entre iguales».
Lo del FMI es clave para Argentina que ya cuenta con el respaldo para fijar su estrategia de negociación de Hugo Chávez. Venezuela estará presente en Montevideo como miembro del bloque aunque en proceso de trámite.
El Mercosur con Venezuela pasaron semanas atrás en Mar del Plata por una prueba de fuego al fortalecer el bloque con una opinión común frente al ALCA.
Acuerdo frente al FMI
«Integrar nuestras economías y fortalecer nuestro comercio es imprescindible; los altibajos y los períodos de incertidumbre nos recuerdan el sentido primario de un proyecto integrador y nuestros gobiernos recuperaron el valor de los principios políticos», aseguró Kirchner durante la conferencia de prensa.
Además remarcó que «la comunidad internacional reconoce nuestra voluntad por la paz. Argentina y Brasil comparten el mérito de ser una zona de paz», punto no formal por el desarrollo en los dos países de técnicas nucleares y químicas, que es motivo de intercambio de información, como la de la colaboración entre las respectivas FFAA.
Lula dijo: «Apoyamos a la Argentina en su negociación con el FMI para preservar su crecimiento industrial y económico». En esta dirección aseguró que la Argentina «tiene que reforzar su industria más que nadie, y recuperar su capacidad productiva».
Y remató con algo que sonó como melodía en los oídos de su colega: «Cuanto más fuerte sea Argentina, más fuerte será Brasil, y cuanto más fuerte será Brasil, más fuerte será Argentina» y el resto de los países del Mercosur, enfatizó.
En el mismo tono aseguró que ambas naciones «forman una alianza entre iguales» y marcó como prioridad «reforzar el Mercosur y consolidar la Comunidad Sudamericana de Naciones», el gran objetivo estratégico aún en pañales.
Es que Kirchner había dicho: «Nuestra integración no puede significar una especialización donde un país crezca en materia industrial y el otro en el papel proveedor de bienes agrícola ganaderos. Economías modernas y competitivas rechazan la idea de una integración sólo intersectorial, debemos proponernos y alcanzar una integración y especialización hacia el interior de los sectores en los que exista mejor posibilidad de complementarse para que cada uno de nuestros países desarrollen plenamente las diferentes ramas de la industria y del sector agropecuario, especializándose en algunos productos dentro de cada una de ellas. En esta línea debemos dar un contenido actual a nuestra sociedad estratégica y convertirla en una realidad visible para ambos pueblos».
No estuvo Lavagna pero sí la designada ministra de Economía, Felisa Miceli. Estuvo el canciller saliente y su sucesor, Rafael Bielsa y Jorge Taiana, respectivamente y los ministros de Salud, Ginés González García; de Educación, Daniel Filmus, y de Trabajo, Carlos Tomada, así como el jefe de Gabinete, Alberto Fernández como señal de la importancia que Kirchner le dio a este encuentro cimero. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad