De la Cumbre de Salamanca a la de Mar del Plata

Renovación en tiempos de Kirchner

Por una u otra razón es probable que la concurrencia el 23 de octubre sea algo menor que la media en las elecciones legislativas desde 1983, cuando se recuperaron las instituciones legales a ahora, que esta frisando el 75% del padrón.

Siempre en los comicios en medio de un mandato presidencial la participación ciudadana es relativamente menor pero no hay señales de hastío como ocurrió en las legislativas de 2001, anticipo de la enorme crisis política, económica y social de fin de ese año, de la que Néstor Kirchner es el canal constitucional de ¿superación? de ese sacudón.

En rigor, la campaña proselitista tiene ya muchas semanas y no algo más del mes que legalmente corresponde, sobre todo por predominio informativo de la división en el peronismo bonaerense y esa realidad no encuentra maneras de ser revertida por las diversas opciones electorales. No son suficientes las denuncias periodísticas y de algunos medios sobre prebendas para orientar al electorado en favor de loa candidatos del gobierno especialmente en la provincia de Buenos Aires: el clientelismo, oculto muchas veces en el auxilio social: parece tener acostumbrado al público, lo que no es bueno, claro.

Si se busca instalar que habrá fraude esta avisando en verdad que hay escasas ideas para confrontar con Kirchner quien aparece dominando el escenario ayudado por la ineptitud de quienes no lo quieren. Carlos Menem, por caso, ha dicho que Kirchner avanza a conculcar las libertades públicas.

Mañas oficialistas están a la vista y tan claras como que es frágil esto de la renovación política .

Con todo, pimpollos de ello hay y si la actualidad tiene algo de novedoso es el papel nulo de Menem seguido por el escaso eco en los grandes distritos del viejo partido radical. Si la compulsa del 23 próximo diluye, se verá cuanto, la influencia de Eduardo Duhalde, se estará dando un proceso de relevos y fraccionamiento en los dos grandes partidos que puede estar anticipando novedades.

Algunas ya han aparecido, como la que gobernará Corrientes donde el gobernador es radical, el vice, peronista del palo kirchnerista y los diputados nacionales, que se elegirán en dos semanas por allí, estarán en mayoría en el bloque que se alineará con el Presidente.

 

Reacomodamiento en pequeñas provincias

En esa provincia el viejo poder semifeudal, donde estuvo engarzado por años también el peronismo lugareño, sucumbió por el embate de las movilizaciones y los acampes de multitudes. Pero el relevo político surgido no es una representación de esas muchedumbres (algo así ocurrió en Santiago del Estero y antes en Catamarca) sino la reformulación de algo de lo antiguo que desplaza al viejo sistema.

Kirchner se acomodó en las tres provincias a la realidad ya que no contaba con fuerza para dirigir los acontecimientos. Lo consigue por que la marcha de su gobierno es para sus socios aceptable y también por el hecho de estar sentado en la Casa Rosada en un país donde el poder presidencial es más interesante que el federalismo.

No es un dominio avasallante pero le rebana la presencia que la Unión Cívica Radical mantiene en media docena de provincias o le coopta a gobernadores hacia sus filas como ocurre en Tierra del Fuego. La pregunta que es si se está asistiendo al final del bipartidismo y se dibuja un sistema con un partido hegemónico acompañado de satélites.

Con provincias chicas no es dable esa conclusión pero hay que tenerlos en cuenta cuando se conozcan los resultados en los grandes distritos, el bonaerense sobre todo. Allí el Frente par la Victoria que es la herramienta electoral de Kirchner y que tiene a su esposa, Cristina tiene el desafió de apabullar a la mujer que representa a Eduardo Duhalde. Hay datos significativos sobre crisis de autoconfianza dentro del duhaldismo.

El optimismo oficial habla de 30 puntos de diferencia entre Cristina y Chiche Duhalde y una reducida representación duhaldista pura para la cámara baja Los dos peronismos, si se quiere entendérselos así, podrían alcanzar el 65- 70% de los sufragios y aunque sigan diferentes, ocupan un espacio que por ahora no vislumbra que vaya a ser desplazado por una coalición de centro derecha o de centro.izquierda.

Kirchner cree que la disputa bonaerense está saldada, pero no puede decir lo mismo con Santa Fe donde sigue primando la coalición socialista-radical y que puede ocurrir en la Capital Federal con todo lo emblemático que es este distrito donde el oficialismo que tiene al canciller Rafael Bielsa como estandarte, debe atraer votos que por ahora parecen dirigidos a la líder del ARI, Elisa Carrió,

«Es la nueva derecha» se atrevió a calificar Bielsa a la mujer para desacreditarla y quitarle votos y dejar establecido que el centro-izquierda es Kirchner, nadie más. Un discurso descalificador contra Carrió puede beneficiar a la esperanza blanca de la derecha, Mauricio Macri. Y suponer que el centro.izquierda tiene único dueño puede llevar a la misma virulencia verbal contra el socialismo santafesino.

Los acontecimientos hacia las elecciones se van desplazando con tensiones sociales contenidas. Es que la inflación se empinó en septiembre con la tendencia anual al 12% que no nace, solamente del cartel de precios que opera en los supermercados, centro de la ira oficial, sino porque la oferta comienza a ser menor que la demanda. Para revertir esta situación el ritmo de inversiones no es suficiente y de como lograrlo, no hay criterio único dentro del gabinete nacional.

 

La temida inflación trepa  más de lo esperado

No es una asunto sencillo, pero cada punto de alza del costo de vida empuja nuevamente a la indigencia o a debajo de la línea de pobreza a centenares de miles de personas y es probable que esto incida en el momento de la votación.

Lo supone Duhalde quien de repente critica al ministro de Economía, Roberto Lavagna, acaso porque el funcionario con más prestigio ha hecho saber que seguirá siendo ministro después de las elecciones, lo que habría entrado en contradicción con los planes del caudillo bonaerense para el 2007.

Lo cierto es que la inflación puede secar no solo los bolsillos de mucha gente sino perturbar el esquema financiero actual sujeto además a las presiones de las empresas que controlan servicios por incrementar tarifas. El asunto casi no está en la campaña, pero es el que la sobrevivirá cualquiera sea el resultado.

De repente también dirigentes «gordos» como se conoce al gremialismo que sostuvo a Menem en los ´90, han comenzado a movilizar y mucho en apoyo de demandas salariales, que es lo que se dice en público, pero huele a gimnasia para el futuro. Es lo que sucedió la semana pasada en el sindicato de la Sanidad, con nulo pasado combativo. El objetivo real parecería buscar lijar a la amiga del Presdiente, Graciela Ocaña, la interventora en el PAMI, la mayor obra social del país donde si libra una gran batalla de intereses con las clínicas prestadoras de los servicios.

Antes, el dirigente gastronómico, Luis Barrionuevo, con su desparpajo habitual advirtió a Kirchner que o pacta con el sindicalismo que representa o la CGT podría desestabilizarlo. Por ahora la partida dentro de la central sindical mayoritaria la gana el dirigente camionero, Hugo Moyano, con diálogo fluído con el Presidente, pero no podría decirse que ata su futuro al del gobierno y avanza en poder personal con medidas que a veces, pone en problemas al propio gobierno.

 

Inflación y distribución del  ingreso es la agenda pos electoral

La Cumbre de Salamanca y las bombas contra Bush

Un incidente menor con Francia, su embajador no fue muy cortes al hablar del Presidente en una reunión privada, eso trascendió periodísticamente y l
uego de la protestas del caso, se sabrá si para Kirchner París bien vale una misa. Es que con las Galias está planteado un contensioso por el abandono de la concesión sobre la empresa Aguas Argentinas por la francesa- catalana, Suez. Francia es un gran inversor y entiende que una golondrina no hace verano.

Europa, es decir Francia obviamente también, no es indiferente al gobierno y el estilo no debe tapar la esencia. Lo exhibe la decisión de Kirchner de estar esta semana pese a la campaña electoral, en la Cumbre Iberoamericana en Salamanca que motoriza desde un principio el Rey Juan Carlos y que Rodríguez Zapatero busca reinstalar como espacio de autonomía y de negociación con el Viejo Mundo y, sobre todo, con EEUU.

Trató de zafar al compromiso que tiene otros atractivos para la Argentina, como un convenio de provisión de material ferroviario que forma parte de un entendimiento estratégico que si no se firma en esta ocasión se haría en diciembre, en visita oficial de Kirchner a España. Como Aguas Barcelona es accionista de Suez, acaso por esa firma se cubra la salida de los franceses

Es la primera de las dos Cumbres en perspectiva: la otra, claro, es la de Mar del Plata con la presencia de George Bush. Una está vinculada a la otra porque si en Salamanca el objetivo es claro y unificado como poder autónomo, en la de la ciudad balnearia, no piensa lo mismo Washington con al menos los países latinoamericanos más grandes.

El lema del encuentro de 34 presidentes de Mar del Plata («Crear Trabajo para Enfrentar la Pobreza y Fortalecer la Gobernabilidad Democrática») fue propuesto por la anfitriona Argentina, y genera divisiones no sólo entre Washington y Buenos Aires. También entre el norte y una América Latina que busca fórmulas económicas diferentes a la tradición neoliberal que EEUU recetó bajo el llamado Consenso de Washington.

La Casa Blanca ha explicitado estos días que Bush quiere «promover la consolidación de la democracia y la expansión de la oportunidad económica y la prosperidad a través de los mercados abiertos y el libre comercio».

El mensaje es claro: políticas económicas neo liberales y buscar aislar a Hugo Chávez, el «antidemocrático». Se supone que los cruces entre el norteamericano y el venezolano marcará la reunión. ¿Cuál será el papel del resto? Salamanca es buena ocasión para ahondar en una estrategia que no le de una victoria a Washington ni que promueva el liderazgo del coronel que sino busca tanto, no quiere dejar de influir sobre un proceso que en la III Cumbre de las Américas de Monterrey, en enero de 2004, tuvo a Lula y Kirchner como expresiones del espacio propio.

El Documento final avanza en dirección a lo no categórico en los asuntos cruciales que interesan a los EEUU.

Estos días hubo atentados contra firmas de capital norteamericano que se atribuyen comandos sin pasado conocido, ni siquiera en la izquierda más dura. En el Gobierno no descartan un espíritu ex servicios de inteligencia, pero conviene ser prudente.

Ya se conoce que. Bush será el más custodiado de los 34 presidentes que se reunirán en Mar del Plata, y también el más repudiado en las calles del balneario por los manifestantes de la «contracumbre».

Acaso más que repudiar a Bush los bombazos han querido amedrentar la contracumbre o dar motivos para acotarla en una ciudad más cerca del estado de guerra que de una conferencia política. *

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