UE busca salvar inicio de negociación de adhesión con Turquía
Los ministros europeos de Relaciones Exteriores buscaban de forma desesperada ayer domingo por la noche en Luxemburgo convencer a Austria de que revise su bloqueo a la adhesión de Turquía a la UE y permita la apertura de negociaciones con Ankara tal como está previsto el lunes, con la amenaza de una nueva crisis sobrevolando al bloque. El ministro británico Jack Straw, cuyo país ejerce la presidencia de la UE, advirtió antes del inicio del encuentro que la no apertura de las negociaciones con Turquía el lunes «representaría un fracaso para la Unión Europea» y recordó la «dura responsabilidad» que recaía sobre sus espaldas y las de sus homólogos.
Sin embargo, los ministros concluyeron hacia las 22H15 (20H15 GMT) su cena de trabajo sin acuerdo sobre el marco de negociación necesario para la apertura de las discusiones con Turquía, aunque el debate continuaba, según fuentes diplomáticas.
«No es serio. Perdemos nuestra credibilidad, entre nosotros y ante otros países», señaló el ministro portugués, Diogo Freitas do Amaral, al criticar con mucha dureza la posición de Austria.
Si bien la fecha del 3 de octubre fue establecida en diciembre pasado, hace 10 meses, los Estados miembros de la UE llegaron a la víspera de ese día sin un acuerdo sobre el marco de negociaciones que fija los objetivos de las discusiones con Ankara.
El objetivo de la UE, tal como lo definió la Comisión Europea en junio pasado en su proyecto de marco de negociación, es la adhesión plena de Turquía al bloque, aunque el proceso es abierto y sin garantías. Sin embargo, Austria continúa exigiendo que se incluya explícitamente la posibilidad de una alternativa a la adhesión, como una «asociación privilegiada».
«Vamos a escucharnos unos a otros y acercarnos con un buen espíritu europeo», señaló la ministra austríaca Ursula Plassnik, en el ojo de la tormenta por la actitud de bloqueo de su país.
La situación no sólo ha tensado las relaciones entre los miembros de la UE, sino también con el gobierno de Turquía, nación oficialmente laica y con 70 millones de habitantes de confesión mayoritariamente musulmana, muy molesto por estas dudas de último momento por parte de Austria.
Antes de la reunión, el primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, intentó bajar desde Ankara los decibelios a la polémica tras entrevistarse de forma telefónica con el canciller austríaco, Wolfgang Schüssel. «Nuestra conversación fue muy positiva y agradable», declaró Erdogan.
Pero el ministro turco de Relaciones Exteriores, Abdulá Gul, advirtió el domingo que si las negociaciones no comienzan el lunes, su país iniciará un proceso de reflexión para decidir si quiere o no seguir adelante con su adhesión a la UE.
Del lado europeo, el Alto Representante para la Política Exterior del bloque, Javier Solana, también puso en alerta a los 25 Estados miembros sobre un posible fracaso. «Mejor tener a Turquía de nuestro lado que no sé adónde», subrayó. *
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