La conexión argentina
El juez federal Jorge Urso confirmó este martes la identidad del detenido en la víspera en Buenos Aires.
En tanto, esta corte de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) saludó el arresto y recordó los graves crímenes que se atribuyen al serbio, líder de una banda de paramilitares que se hacía llamar «Vengadores».
«Escuchamos la noticia y apreciamos mucho el trabajo de la policía argentina», dijo la portavoz de la fiscalía, Florence Hartmann, a la prensa serbia. Lukic fue acusado de cometer al menos 140 asesinatos de civiles entre 1992 y 1994 en el municipio de Visegrad, en Bosnia-Herzegovina. La unidad que comandaba colaboraba con militares y policías locales para sembrar el terror entre la población musulmana de origen bosnio.
Su detención refuerza las sospechas de autoridades civiles y policiales de Argentina acerca de la existencia de una presunta red de apoyo logístico y financiero a criminales de guerra serbios que huyen a América del Sur, de características similares a la que existió a mediados del siglo XX para albergar a ex jerarcas nazis de Alemania. Es que el arresto Lukic no es el primero que se concreta este año en Argentina.
En mayo había sido detenido el ex policía serbio Nebjosa Minic, acusado de asesinar a 41 albaneses en 1999 en la provincia serbia de Kosovo, hoy administrada por la ONU.
Minic, actualmente internado en un hospital de la occidental provincia argentina de Mendoza, vivía desde 2003 con un pasaporte falso en ese distrito, donde administraba dos locales de venta de pizzas. Conocido por el apodo de «Muerte», dirigía una brigada paramilitar denominada «Relámpago» con la que aterrorizó a los albaneses que constituyen la mayoría de la población de Kosovo, a quienes solía prometer que «ninguno quedará vivo».
Minic ingresó en Argentina en setiembre de 2003 desde Chile y se estableció en Mendoza, con pasaportes falsos a nombre de Goran Petrovic y Vlada Radivojevic. Argentina es uno de los pocos países en que los ciudadanos de Serbia pueden ingresar sin visa, lo cual la convierte en un destino tentador para los acusados de crímenes de guerra. «Con la fortuna que amasaron, confiaban en que vivirían seguros en ese país, que está a medio mundo de distancia y tiene un modo de vida similar al nuestro», dijo un funcionario serbio.
Argentina dio refugio a miembros de la dictadura croata Ustashi, títere del régimen nazi en Alemania, durante la segunda guerra mundial (1939-1945).
Un funcionario de la secretaría de Seguridad Interior de Mendoza, que prefirió el anonimato, reveló a IPS que el gobierno provincial trabajaba en la búsqueda de cómplices que habrían financiado el traslado y los emprendimientos de Minic y de otros serbios que huían de la justicia, probablemente desde Chile. Lukic también portaba pasaporte falso.
Mario Costa, propietario de la inmobiliaria en la que alquiló el apartamento ocupado por el detenido, declaró que la vivienda había sido reservada por un sudafricano que pagó por adelantado, pero éste desapareció y el lugar fue ocupado por Lukic.
Sus vecinos declaran que el detenido apenas hablaba español, y en cambio se hacía entender en portugués porque venía de pasar una temporada en Brasil.
El lunes último, en un operativo conjunto de efectivos de Interpol (Policía Internacional) y agentes de inteligencia y uniformados locales, Lukic fue detenido cuando llegaba en auto hasta la puerta del edificio de su apartamento junto a una mujer y a una niña que serían su esposa y su hija, recién llegadas de Brasil. *
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