La sombra de Aníbal Ibarra
Ya lo había hecho cuando se lanzó la postulación para senadora nacional de su esposa, Cristina Fernández, pero fue en La Plata, capital del distrito bonaerense y donde se quebró su alianza con Eduardo Duhalde y se lo calificó como El Padrino.
Bielsa en cambio decidió no hablar del caudillo bonaerense, aunque más no sea porque él va por una diputación en la Capital Federal. Pero no es por eso ese silencio que, acaso, le haya molestado al Presidente. El canciller considera un error cargar las tintas sobre Duhalde.
En cambio los dardos fueron dirigidos contra sus rivales porteños, el empresario Mauricio Macri y la líder del ARI, Elisa Carrió. Los dos ayer reaccionaron con fuerza, no podía aguardarse otra cosa: los tres, según los sondeos, van cabeza a cabeza y a quien se equivoque en la campaña puede costarle no una banca –ellos llegarán de igual manera a la cámara baja–, sino el futuro político de cada uno.
A Bielsa lo acompañó en su presentación casi todo el gabinete, pero no el ministro de Economía, Roberto Lavagna, quien ha decidido no apostar por nadie en esta porfía interna dentro del justicialismo. No hace presencia para avalar candidatos kirchneristas, ni sostiene a la oponente de Cristina Fernández en la provincia, Hilda González, «Chiche» Duhalde.
No se crea que fueron multitudes al lanzamiento del canciller como pretendiente a una banca. Son, estos actos, mediáticos, donde la escasez de gente es notable. Hay que decir que tampoco se hace nada para inducirlas a participar.
No son sólo los tres los que quieren un lugar en el corazón político del país. La derecha de impronta menemista fogonea a la vedette Moria Casán, quien cuenta con el respaldo del comisario acusado de ser torturador, Luis Patti, con alguna fuerza electoral, pero en la provincia de Buenos Aires. Carlos Menem bendijo a la artista de revistas en declaraciones públicas.
El fantasma del juicio político a Ibarra
La izquierda irá fracturada. Los socialistas eligen en internas a sus preferidos, el 7 de agosto. La Izquierda Unida, que ahora tiene una representante en el Parlamento, la diputada Patricia Walsh, parece que se fractura, no tanto por el distrito porteño sino como reflejo del quiebre de esa modesta coalición en la provincia de Buenos Aires. En este territorio el trosquista Movimiento Socialista de los Trabajadores, aliado al Partido Comunista, decidió hacer otra coalición donde controla los resortes.
De todas maneras, como hasta agosto hay posibilidades de legalizar frentes electorales, hay que aguardar para ese momento y verificar como irá la izquierda leninista a las elecciones. Y en la Capital Federal tiene posibilidades de seguir como diputado, Luis Zamora, del socialismo autogestionario Autodeterminación y Libertad, que linda con el anarquismo.
Hay más personas que estarán en la disputa con sus respectivos partidos. Y hay un gran ausente: el jefe del gobierno porteño, Aníbal Ibarra. Teóricamente quien es el jefe político de la Capital Federal debería estar en el campo del kirchnerismo, pero allí lo ralean: piensan que es impolítico, por el mal trance que atraviesa tras la tragedia de la disco que dejó 194 muertos, muchos heridos y un trauma difícil de sortear.
Pero Ibarra, o más bien su jefatura del gobierno local, estará cada vez más en la campaña. Es inminente que una comisión investigadora de la Legislatura porteña, conformada con sólo enemigos de Ibarra, dictamine que éste debe ser sometido a juicio político. Es un trámite que puede alcanzar su clímax en días en que se vote. Mucho dependerá de que hagan en la Legislatura los diputados que están con el Presidente. O más bien, que indicará éste: si le baja el pulgar a su ex aliado, será leído que cede a las presiones de la derecha (y de la izquierda) que quieren sacarlo al hombre del Frente Grande y, si pueden, encarcelarlo.
En este clima, la derecha empuja la privatización del sistema hospitalario porteño bajo el supuesto que el Servicio de Emergencia, conocido como SAME, no estuvo a la altura de la crisis generada por la tragedia. Pero organizaciones de médicos refutan esa apreciación más política que técnica, afirman.
Bielsa estará en las listas de candidatos del Frente por la Victoria: el partido justicialista desaparece en este lugar. Se eligen el 23 de octubre 13 diputados nacionales y 30 locales. Ibarra tenía la opción de desdoblar las elecciones para posicionarse, pero firmó finalmente un decreto unificando la elección a los dos cuerpos legislativos. *
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