Atentado suicida contra un centro de reclutamiento del ejército en Bagdad

Soñaban con ser soldados iraquíes, pero veinte quedaron desfigurados

Al menos ocho iraquíes murieron y 26 resultaron heridos, todos ellos voluntarios que acudían a enrolarse en las fuerzas armadas, cuando un kamikaze detonó el cinturón de explosivos que llevaba encima a las 09H30 (05H30 GMT) frente al centro de reclutamiento de Muthana.

Los heridos, que en su mayoría presentan quemaduras de diversa consideración en las caras y cuerpos, fueron trasladados inmediatamente al servicio de urgencia del hospital Yarmuk, en el oeste de la capital, cuya puerta de entrada protegían unos quince policías. En una de las camas, con los cabellos chamuscados, Rahim Ashuan, de 18 años y procedente de Nayaf (a 160 km al sur de Bagdad), seguía conmocionado.

«Estaba frente a la entrada de la base, cerca del parque, donde por motivos de seguridad deben esperar los postulantes, cuando un joven corpulento vestido con una camiseta gris pidió a los demás que se acercasen para preguntarles cómo funcionaba el centro de reclutamiento», comentó mientras todavía sangraba por la nariz. «Me dio miedo y me alejé con mis amigos. Justo después, se produjo una enorme explosión que me ha proyectado a más de cuatro metros y me desmayé. Cuando me desperté, estaba aquí», agregó.

Muchos de ellos habían recorrido kilómetros para llegar a la capital, como Alí Husein, de 29 años y oriundo de Basora, a 550 km al sur de Bagdad. «Los jóvenes, quizás cuarenta, habían venido a enrolarse, muchos desde muy lejos», explicó, con su cabeza y brazos cubiertos con vendas a pesar de que, como medida de precaución, se había mantenido alejado de los demás.

«He visto un coche que se paraba cerca de nosotros. Salieron tres hombres de él, dos de ellos llevaban una dichdasha (túnica masculina). Unos segundos después, todo estalló», recordó. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje