Escrito por: TEHERAN, AFP
“Irán va por el camino del progreso y del desarrollo y no necesita realmente a Estados Unidos”, dijo Ahmadinejad, que asumirá la presidencia el 3 de agosto, en su primera conferencia de prensa tras las elecciones del viernes.
Sin embargo, “podremos trabajar con todos los paÃses que no muestren animosidad hacia Irán”, agregó.
Aunque reafirmó el derecho de Irán a desarrollar su energÃa nuclear con objetivos pacÃficos, el presidente electo adelantó su intención de continuar las negociaciones sobre este tema con la Unión Europea (UE).
“En la actualidad podemos decir que la tecnologÃa nuclear es nuestro derecho, con un objetivo pacÃfico”, declaró Ahmadinejad.
“Con el interés nacional de la República Islámica de Irán, continuaremos las negociaciones” sobre el tema nuclear con la UE, declaró, para señalar a continuación que la “confianza deberá ser recÃproca”.
Francia, Gran Bretaña y Alemania, los paÃses que negocian con Irán en nombre de la UE, deben presentar a fines de julio proyectos de cooperación para convencer a Irán de que mantenga la suspensión de sus actividades nucleares más cuestionadas, principalmente el enriquecimiento de uranio, que puede tener usos tanto civiles como militares.
Un portavoz de la cancillerÃa iranà explicó que la elección de Ahmadinejad no cambiará la “polÃtica de distensión” del régimen, ya que la cuestión “nuclear es un asunto macropolÃtico” que “no varÃa con el cambio de presidente”.
El presidente electo, que prometió que la “moderación será la polÃtica principal de este gobierno de 70 millones de personas” basado en “la justicia, la paz, la coexistencia y el desarrollo de relaciones justas”, visitó al amanecer del domingo la tumba del ayatolá Jomeini, lÃder de la Revolución Islámica iranà de 1979.
Luego fue recibido por el GuÃa supremo Alà Jamenei, máxima autoridad del régimen teocrático iranÃ, que le transmitió sus “votos de éxito y las directivas necesarias”, según la agencia oficial Irna.
Ahmadinejad, actual alcalde de Teherán, intentó tranquilizar a quienes temen que su victoria haga retroceder la relativa liberalización social que conoció Irán durante los ocho años de presidencia del moderado Mohamad Jatami.
“Este gobierno será un gobierno amistoso y compasivo. Será un gobierno justo y honesto al servicio del pueblo (…) sean cuales sean las opiniones de cada uno”, aseguró. “No habrá sitio para el extremismo”, añadió.
“Nuestro paÃs debe alcanzar las cumbres del desarrollo y, para ese fin, estrecharé cálidamente la mano a todas las elites y a todos los iranÃes, y convoco a todos a la amabilidad, al afecto y a la solidaridad”, agregó.
Tras una victoria basada en gran medida sobre un discurso populista destinado a las clases más bajas, golpeadas por el desempleo y la inflación, el presidente electo buscó tranquilizar al mundo empresarial, que teme un retroceso en la tÃmida liberalización económica de los últimos tiempos.
“Impulsaremos la inversiones nacionales y extranjeras en Irán. Hay muchos obstáculos burocráticos que han puesto en peligro la seguridad de las inversiones en Irán”, admitió.
“Pediré a los inversores extranjeros e iranÃes que vengan, particularmente a los iranÃes que viven fueran del paÃs”, agregó.
También insistió sobre su voluntad de dar la prioridad a las “empresas, especialistas, inversionistas y trabajadores iranÃes” en el sector petrolero. *
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