El subcomandante Marcos habla de una alternativa política para el EZLN

La guerrilla zapatista se despide

«No estamos planeando ni consultando el reinicio de los combates militares ofensivos», afirmó el vocero de la guerrilla en un largo comunicado, para aclarar el sentido de la «alerta roja» que decretó en el territorio el pasado lunes.

A once años y medio del alzamiento de 1994, Marcos preludió una posible opción política para el grupo o para su dirigencia.

«Ahora estamos consultando nuestro corazón para ver si vamos a decir y hacer otra cosa. Si la mayoría dice que sí, pues vamos a hacer todo lo posible por cumplir. Todo, hasta morir si es preciso. No queremos parecer dramáticos», aseguró.

«Llegó la hora de decidir (…) construir ‘otra cosa'», explicó.

La «alerta roja» decretada en sus territorios implicó la concentración de un número indeterminado de militantes zapatistas de las zonas montañosas y la selva de Chiapas (sureste), para una consulta interna.

La decisión también provocó especulaciones políticas de todo tipo en México.

En el comunicado, el líder guerrillero hace referencia a «esa ‘otra cosa’ a la que se refirió el comandante Tacho (de la guerrilla)» el 1 de enero de 2003 en un discurso.

En ese discurso, Tacho señaló que si se hubiera aprobado la Ley Indígena que ellos apoyaban, «entonces los zapatistas hubiéramos salido a hacer política abierta».

La Ley de Derechos Indígenas fue profundamente modificada por el Congreso mexicano, que la aprobó finalmente en 2001.

Desde 1994, señaló Marcos en su larga «carta a la sociedad civil nacional e internacional», los zapatistas han podido comprobar a pesar de todo el éxito de su particular fórmula de «guerrilla pacífica».

«Tocamos un dolor, una rabia, una indignación que ya conocíamos porque había sido y es la nuestra. Y escuchamos que el ‘nosotros’ que nos animaba quería hacerse más grande, hacerse más colectivo, más nacional», reconoció Marcos.

«Pero nada, habíamos dicho que sólo lo indígena y eso teníamos que cumplir», añadió, en referencia a la creación de la guerrilla desde principios de los 80 en el territorio chiapaneco.

«Pronto tendremos los resultados (de la consulta) y se los daremos a conocer», señaló.

«Será una decisión difícil y dura, como de por sí ha sido nuestra vida y nuestra lucha», advirtió.

El comunicado atacó de nuevo a toda la clase política mexicana, después de que Marcos criticara el pasado lunes al principal candidato de la izquierda, el alcalde capitalino Andrés Manuel López Obrador.

«No podemos permanecer pasivos, contemplando nada más como una banda de rufianes despoja a nuestra patria de todo lo que la hacía ser y ser a todos: la dignidad», señaló.

Tras una larga lista de agradecimientos a los simpatizantes del movimiento en México y el mundo entero, Marcos concluyó: «he dicho, al inicio de esta carta, que no era una despedida. Bueno, pues resulta que para algunos sí lo es». «Aunque para otros será lo que es en realidad, es decir, una promesa», explicó.

Luego, en la posdata, añadió: «algún día jugaremos contra el Internazionale de Milano. Nosotros o lo que quede de nosotros».

Una de las últimas maniobras mediáticas de Marcos fue el ofrecimiento de uno o varios partidos con el equipo italiano a disputarse en territorio mexicano, ofrecimiento que fue aceptado por el Inter. *

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