El gobierno socialista le reclamó a los etarras que abandonen las armas
El gobierno central de José Luis Rodríguez Zapatero, no reaccionó de forma oficial al anuncio de ETA, que dista de su exigencia de anunciar un cese definitivo de la violencia para entablar un «diálogo», y se remitía a las declaraciones que el viernes formuló la número dos del ejecutivo.
El «único comunicado» que el gobierno comentará de ETA será aquel en el que «anuncie que abandona definitivamente la violencia (…), que deja de matar, de extorsionar, que desaparece», afirmó la vicepresidenta primera del gobierno, María Teresa Fernández de la Vega.
La también portavoz del gobierno reaccionaba a un primer comunicado de ETA en el cual pidió un proceso de paz en el País Vasco (norte) basado en la autodeterminación, pero sin hacer ninguna mención al cese de la violencia.
Detrás del discurso oficial, el anuncio de ETA era interpretado en algunos círculos cercanos al ejecutivo como una señal de cambio en el seno de la organización armada.
«En los medios más optimistas, se apuntaba que ‘podía ser el primer paso para el cese definitivo de las armas'», indica el diario El País, cercano al gobierno socialista.
«La intepretación hecha en círculos socialistas era que ETA, como organización militar, ‘cesaba las amenazas contra los electos políticos para facilitar la vía política», indica ese rotativo.
En su comunicado, ETA menciona efectivamente «firmes intentos» que se están realizando para «dar una solución democrática al conflicto», y evoca su apoyo a la propuesta de solución política que en noviembre de 2004 lanzó su brazo político, la ilegalizada Batasuna. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad