"Pan marciano con mermelada de tomates verdes" y "ñoquis a la espirulina" en el menú

¿Qué comer durante el viaje a Marte y al llegar al planeta rojo?

«Pan marciano con mermelada de tomates verdes», «ñoquis a la espirulina», «milhojas de papas y tomates» o «arroz con leche de soja» son algunas de las 11 recetas elaboradas por la sociedad francesa de gastronomía ADF (Alain Ducasse Formation) para la Agencia Espacial Europea (AEE) y el CNES (Centro Nacional de Estudios Espaciales).

«¿Quién querría embarcarse en un viaje de 1.000 días -el equivalente de un trayecto de ida y vuelta a Marte- sabiendo que sólo tendrá pan para alimentarse?», se pregunta Christophe Lasseur, director del centro técnico de la AEE en Noordwijk (Holanda) del proyecto Melissa (Macro Ecological Life Support System Alternative).

En las misiones cortas de los transbordadores o incluso del Apolo, todo lo que hace falta para sobrevivir se carga en la Tierra (botellas de oxígeno y de agua, alimentos), pero eso será imposible en una misión espacial de larga duración.

«Para un metabolismo normal se requieren 5 kg por día y por persona, combinando oxígeno, agua y alimentos. Para seis hombres, la tripulación clásica de una misión a Marte, se necesitaría una masa de 30 toneladas, una cifra colosal. De ahí el interés de producir alimentos a bordo y también de reciclar y convertir el agua sucia en agua potable y el aire contaminado en aire limpio», explica a la AFP Christophe Lasseur, doctor en ingeniería biológica.

«En lo que se refiere al aire y al agua, sabemos las cantidades que se necesitan, pero con los alimentos es diferente», señala.

«Hemos seleccionado alimentos que podrían ser cultivados por los astronautas durante el trayecto (en los armarios) o en la superficie de Marte (en invernaderos)».

Los expertos seleccionaron nueve alimentos: arroz, cebolla, tomate, soja, papas, lechuga, espinacas, trigo y espirulina, un alga verde azulada muy rica en proteínas que crece con poca agua.

Estos productos proporcionan la cantidad necesaria de calcio, lípidos y vitaminas, y representarían 40% de la comida de los astronautas.

«¿Por qué 40%? Porque cultivando los vegetales suficientes como para cubrir 40% de lo que comemos, ganamos el oxígeno y el agua que necesitamos para vivir», explica Christophe Lasseur.

La ADF fue creada en 1999 por el jefe de cocina francés Alain Ducasse para codificar los métodos de trabajo y enseñar técnicas culinarias a los profesionales. *

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