Más de 2,6 millones de electores, 12% de los cuales viven en el extranjero, en su mayorÃa en Sudamérica, fueron convocados para las séptimas elecciones regionales en Galicia, que hoy domingo podrÃan dar un vuelco y cambiar el gobierno de derecha por una coalición de izquierdas.
Las últimas encuestas sobre intenciones de voto dan que el Partido Popular de Galicia (PPdG), que tiene 41 de los 75 escaños en la cámara regional, podrÃa perder su mayorÃa absoluta (38 escaños) dando paso, por primera vez desde 1989, a un gobierno de coalición entre el Partido Socialista de Galicia (PSdG), cuya lista encabeza Emilio Pérez Touriño, y el Bloque Nacionalista Galego (BNG) liderado ahora por Anxo Quintana, que desplazó al histórico dirigente nacionalista Xosé Manuel Beiras.
La decisión estará en manos del “voto oculto” y en el grado de participación ciudadana, por lo cual la última jornada de la campaña, el viernes, vio coincidir a los candidatos en un punto: desgañitarse en los mitines contra la abstención.
Los tres lÃderes, el actual presidente Manuel Fraga Iribarne, Anxo Quintana y Emilio Pérez Touriño saben que quien haya sabido movilizar a toda su clientela potencial será el próximo presidente de la Xunta de Galicia.
Una derrota en las urnas en su histórico bastión de Galicia supondrÃa un duro golpe para el Partido Popular a nivel nacional y para su actual presidente, Mariano Rajoy, fallido aspirante a la jefatura del gobierno central en las elecciones de marzo de 2004, frente al victorioso socialista José Luis RodrÃguez Zapatero.
Si el PPdG pierde el domingo “también pierdo yo”, admitió Rajoy antes de advertir -igual que el presidente del gobierno regional saliente, el caudillo de la derecha española, Manuel Fraga, que a sus 82 años aspira a su quinto mandato- que un gobierno de coalición de izquierda serÃa un “riesgo terrible” y una “catástrofe” para Galicia. *
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