El Parlamento investigará a Lula
«Temo una crisis institucional derivada de un proceso de ‘impeachment’ (destitución) (…) pues puede llevar al país a una inestabildad muy grande», dijo el senador Jefferson Peres, del Partido Democrático Trabalhista (PDT), en declaraciones publicadas ayer viernes por el diario O Estado de Sao Paulo.
Peres, uno de los 32 miembros de la CPI, se declaró convencido de que Lula estaba al tanto de la supuesta compra de apoyo político del gubernamental Partido de los Trabajadores (PT, izquierda), denunciada por el presidente del Partido Trabalhista Brasileño, Roberto Jefferson, aliado del jefe de Estado.
«No creo que el presidente Lula sea capaz de un acto deshonesto, en el sentido de enriquecimiento ilícito. Ahora, que él sabía, con seguridad que sabía», dijo el senador.
«Si se hace evidente que el presidente realmente sabía y no tomó medidas, no podemos, en nombre de la estabilidad, fingir que no sabemos y quedarnos de brazos cruzados, porque entonces nosotros (la CPI) también estaríamos prevaricando», añadió Peres.
La CPI fue limitada, a instacias del PT, a limitarse a investigar el caso de los Correos, en el cual el presidente del PTB aparece en posición de acusado.
Un proceso de «impeachment» por corrupción condujo en 1992 a la renuncia del presidente Fernando Collor de Mello.
Según Peres, «nadie, salvo que crea en Papa Noel, puede imaginar que José Dirceu (el ex jefe de gabinete de Lula) ni el señor Delubio Soares (tesorero del PT), amigos y compañeros de Partido, que hace muchos años acompañan al presidente de la República, hayan hecho todo sin su conocimiento».
Dirceu renunció el jueves al cargo, pregonando su inocencia y denunciando maniobras para «desestabilizar al gobierno del presidente Lula».
Qué dicen las encuestas
Las denuncias que provocaron la peor crisis de la gestión del presidente Luiz Inacio Lula da Silva tuvo poco impacto en la evaluación de los brasileños sobre la labor del gobierno ni la posibilidad de relección del mandatario, revela el viernes una encuesta de opinión.
La encuesta, realizada por Datafolha el jueves, en medio de la tempestad política que llevó a la renuncia del jefe de gabinete, José Dirceu, afirma que 36% de los brasileños juzga que el gobierno es «excelente o bueno», contra 35% que hacían la misma evaluación en el sondeo precedente, realizado entre el 31 de mayo y el 1 de junio.
Un 19% cree en cambio que el gobierno es «malo o pésimo» (18% en la encuesta anterior) y un 44% «regular» (44%).
La evaluación del desempeño personal de Lula es «excelente o buena» para un 49% de las personas interrogadas, «malo o pésimo» para un 10% y «regular» para 38%.
Esas cifras no pueden cotejarse con los resultados de hace quince días, porque la pregunta no fue hecha en ese momento. En marzo de 2004, Lula tenía una evaluación positiva de 60%, negativa de 9% y regular de 28%.
En una segunda vuelta, Lula derrotaría a todos sus adversarios; el más peligroso sería el alcalde de Sao Paulo y su rival derrotado en 2002, José Serra, a quien hoy le ganaría el balotaje por 46% a 40%.
Al ex presidente socialdemócrata Fernando Henrique cardoso lo derrotaría por 53% a 29%, señala Datafolha, que realizó su sondeo con un muestrario de 2.124 personas mayores de 16 años residentes en 34 ciudades de los 27 Estados de la Federación, con un margen de error de dos puntos porcentuales.
Otra encuesta, del instituto Ibope divulgada el viernes por la Confederación Nacional de Industrias (CNI), señala que el índice de confianza en Lula cayó de 60% en marzo a 56% en junio, en tanto que la desconfianza creció de 34% a 38%.
Pero esa encuesta no incluye el impacto de los últimos acontecimientos, dado que se realizó del 9 al 13 de junio, antes de que el presidente del Partido Trabalhista Brasileño (PTB), Roberto Jefferson, detallara el martes 14 sus denuncias de coimas pagadas a legistadores por el oficialista Partido de los Trabajadores (PT, izquierda), en una comparecencia transmitida en directo por varias radios y televisiones del país
En las encuestas Ibope, el índice de confianza en Lula cayó 7 puntos desde noviembre (de 63% a 56%) y el de desconfianza aumentó 5 puntos (de 33% a 38%).
La aprobación del gobierno cayó de 39% en marzo a 35% en junio, en tanto que la de desaprobación aumentó de 17% a 22%, señala el documento.
El Ibope realizó su sondeo del 9 al 13 de junio, con 2.202 entrevistas de mayores de 16 años en 143 municipios y un margen de error de 2,2 puntos porcentuales.
Destituciones en el PT
Un amargo 25 aniversario vive el Partido de los Trabajadores (PT) del presidente brasileño Luiz Inacio Lula da Silva, que enfrenta con divisiones la peor crisis de su historia y discutirá el sábado si responde con una depuración interna a las denuncias de corrupción que ya provocaron la renuncia del jefe de gabinete, José Dirceu.
En una crucial reunión extraordinaria de la Dirección Nacional convocada en Sao Paulo, el PT decidirá si destituye a su Tesorero, Delubio Soares, y al secretario general, Silvio Pereira, directamente señalados en las denuncias.
Aunque esa reunión no tiene agenda oficial, estará sobre la mesa la depuración de la Ejecutiva del PT y la búsqueda de una defensa efectiva ante la avalancha de denuncias que enfrenta el partido que gobierna Brasil, explicó a la AFP el diputado y miembro de la dirección Ivan Valente. El PT convocó además a un acto de apoyo este viernes por la noche en Sao Paulo.
El problema es que el partido no enfrenta unido esta crisis.
Una creciente ala izquierdista exige una amplia depuración interna en el partido y en el gobierno y quiere que Lula destituya al presidente del Banco Central, Henrique Meirelles (con rango ministerial) y al ministro de la Seguridad Social, Romero Jucá, investigados por la justicia, informó a la AFP el secretario de Formación Política, Joaquim Soriano. *
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