"No dejaremos piedra sobre piedra, vamos a investigar", dijo el presidente ante su peor crisis política

Lula organiza respuesta a ola de denuncias de corrupción en Brasil

«Me gustaría (…) que aprovechemos este momento para hacer lo que tiene que hacerse en Brasil, porque precisamos mostrarle a la sociedad brasileña que es posible acabar con la corrupción», afirmó Lula en su programa quincenal de radio «Café con el Presidente».

«En lo que atañe al Poder Ejecutivo, no dejaremos piedra sobre piedra, vamos a investigar», afirmó el mandatario, que la semana pasada ya dijo que estaba decidido a «cortar en la propia carne» para extirpar la corrupción.

Esas declaraciones se dan en un clima político enrarecido por las denuncias de su aliado Roberto Jefferson, presidente del Partido Trabalhista Brasileño (PTB), contra el oficialista Partido de los Trabajadores (PT, izquierda), al que acusó de comprar la fidelidad de varios diputados.

Jefferson, que el domingo implicó en el caso al ministro jefe de gabinete, José Dirceu, se explicará este martes por la tarde ante una comisión de Etica de la Cámara de Diputados; esa comisión fue convocada por el Partido Progresista (PP, conservador) y el Partido Liberal (PL, derecha, del vicepresidente José Alencar), supuestos beneficiarios de los pagos.

Jefferson podría declarar previamente ante un tribunal interno de la Cámara, que inicialmente pensaba interrogarlo el miércoles, indicaron fuentes legislativas.

Por la mañana, deben ser elegidos el presidente y el relator de la comisión parlamentaria que investiga un caso de sobornos en los Correos, que habría contado con el aval de Jefferson.

El gobierno se había opuesto a la creación de esa comisión investigadora, temiendo que sirviera de tribuna electoral a la oposición socialdemócrata y de derecha a poco más de un año de los comicios presidenciales y legislativos de octubre de 2006.

Las informaciones en la prensa eran contradictorias: algunos anunciaban la posible salida de Dirceu. El propio Dirceu alimentó algunas versiones, al declarar el domingo que podría dejar su estratégico puesto y «ocupar cualquier (otro) lugar» en el gabinete.

Lula enterró en marzo una reforma ministerial articulada por Dirceu con vistas a formar un gobierno de coalición, para asegurar la gobernabilidad. Fuentes gubernamentales admitieron que las actuales discusiones pretenden rescatar el proyecto de asegurar la gobernabilidad, y que la intención es formar un eje entre el PT, el Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB, centro), el Partido Socialista (PSB) y el Partido Comunista (PCdoB).

«Con esa alianza conseguiríamos un piso de cerca de 200 votos asegurados en la Cámara (sobre un total de 513 escaños), con lo cual estaríamos al abrigo de cualquier riesgo serio», dijeron las fuentes.

El PT precisa alianzas pues sólo tiene 91 diputados y 13 senadores (de 81), pero se resiste a perder la hegemonía en el gobierno. Actualmente ocupa 19 ministerios y secretarías con rango ministerial, contra 2 del PMDB, 2 del PCdo B y 1 del PSB.

El gabinete está integrado además por 2 miembros del PL, 1 del PTB, 1 Verde, un disidente del PPS (ex comunistas) y 6 independientes. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje