Las conflictivas relaciones entre China y Taiwan aparecen en Haití
Haití y la cuestión de la renovación del mandato de la misión de estabilización de Naciones Unidas en este país, se han vuelto en los últimos días en parte de la problemática China-Taiwan.
Ese mandato, que tiene un costo anual de unos 500 millones de dólares y en el que participan cascos azules de varios países, entre ellos chinos, que se extendió hasta el 24 de junio.
Pero en el Consejo de Seguridad de la ONU, China -miembro permanente con poder de veto- está bloqueando la propuesta y no acepta la extensión pedida por Latinoamérica y Europa.
La razón de esta oposición de China podría estar fundada por una visita programada en julio de Alexandre Boniface, presidente provisional en el país caribeño, a Taiwan.
En la ONU, donde no se concibe el fin de la misión de los cascos azules en plenas elecciones generales como lo pide Pekín, se propuso la posibilidad de prolongar por nueve meses el mandato, hasta completar los doce. La República Popular de China no tiene relaciones diplomáticas con Haití, país al que Taiwan le ofreció su apoyo por vínculos de más de 40 años.
Sólo desde hace dos años, Pekín tiene una oficina comercial, más simbólica que cualquier otra cosa, en Puerto Príncipe. En cambio, los taiwaneses están muy implicados en los proyectos de desarrollo en el país, como la construcción de vías o la rehabilitación del estadio de Puerto Príncipe, terminado el año pasado tras ser financiado a la ligera por los ingresos dejados por un partido de gala de la selección de Brasil.
Taipei tiene una diplomacia agresiva y generosa, distribuyendo millones de dólares a cada nuevo gobierno haitiano.
Para China, que considera a Taiwan como parte de su territorio, una visita a la isla por parte del presidente haitiano es inaceptable.
Haití se niega a cancelar su encuentro con las autoridades taiwanesas, pero a fin de alivianar la tensión, el primer ministro de Haití, Gérard Latortue, prometió visitar oficialmente también a China, según reveló la prensa haitiana.
Una visita a China del primer ministro haitiano equivaldría al reconocimiento mutuo de facto, valoró la fuente de Haití, quien considera que una degradación de las relaciones entre Puerto Príncipe y Pekín no le serviría a los intereses chinos.
Por primera vez en su historia, China envió a sus cascos azules al continente americano en ocasión a la misión especial de estabilización de la ONU (Minustah) en Haití. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad