El Tribunal Supremo de Florida no pedirá que le reconecten el catéter alimentario a Terri

Familia de Schiavo, prácticamente rendida, aguarda su muerte

El último golpe para la familia llegó el sábado por la noche de parte del Tribunal Supremo de Florida, que se negó a intervenir para reconectarle a Terri el catéter alimentario que ha la mantenido viva, acabando con el último recurso judicial a su disposición en el que tenían esperanza.

«No estoy diciendo que no estamos abiertos a cualquier idea si surge. Pero en este momento parece que el tiempo finalmente se acabó», dijo el abogado de la familia, David Gibbs, al diario local St. Petersburg Times.

Aún quedan dos recursos judiciales pendientes presentados por el gobierno de Florida en un tribunal estatal de apelaciones, pero este foro ha fallado consistentemente en su contra. La familia decidió no seguir la pelea en los foros federales.

A menos que el gobernador de Florida, Jeb Bush, se retracte y ordene la conexión del catéter por decreto, no hay nada más que hacer para salvarla.

«Ahora me voy a concentrar en ser fuerte para mi mamá y mi familia», dijo el hermano de Terri, Bobby Schindler, frente al centro de cuido de Pinellas Park (oeste de Florida) en donde Terri aguarda su muerte.

A los manifestantes que permanecen frente al centro les dijo: «Realmente aprecio todo lo que han hecho, nos motivó».

«Todos váyanse a casa, pasen la Pascua con sus hijos», dijo Paul O’Donnell, un fraile católico a quien los Schindler le encargaron hablar en su nombre.

Los Schindler pidieron privacidad y dijeron que no darían más entrevistas a los medios.

El pleito judicial duró cinco años desde que un juez ordenó la desconexión del catéter de Terri, que vive hace 15 años en estado vegetativo, dándole la razón a su esposo, Michael Schiavo, quien alegó que su esposa le dijo que nunca hubiese querido vivir artificialmente.

Involucró a todos los foros judiciales federales y estatales, la Legislatura estatal, el Congreso y hasta el presidente estadounidense.

El sábado temprano el juez del condado de Pinellas (oeste) que ordenó la desconexión de Terri, George Greer, rechazó un recurso para hidratar a la mujer y por la noche el Supremo se negó a considerar una apelación sobre ese fallo.

Esta semana un tribunal federal de distrito atendió el caso dos veces, el apelativo de Atlanta tres y el Supremo norteamericano se negó por quinta ocasión a verlo.

Las esperanzas entre el cerca de centenar de manifestantes que se opone a su muerte parecieron desvanecerse después del anuncio, aunque algunos dijeron que permanecerán en el lugar hasta el final. *

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